Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 17 Febrero, 2015

El Presidente Obama reafirma nuestra admiración por su decidida posición ante el Dalai Lama


Trotando Mundos

Sabático, centenario, Obama

Debemos empezar por disculparnos por el prolongado sabático que nos tomamos con la columna. Lo cierto es que a lo que fue un año de agenda de trabajo muy recargada, se sumó el presidir al mismo tiempo la Cámara Costarricense-Norteamericana de Comercio por una tercera vez sin precedentes. Súmenle la viajadera de trabajo y llegamos al fin de año fundidos.
La venerable Cámara de Comercio de Costa Rica estará celebrando el 25 de marzo sus cien años de existencia. Fue la primera organización empresarial en establecerse en el país con el fin de defender los derechos del Sector Productivo y “procurar el desarrollo del comercio y la industria en todas sus manifestaciones.” Su lema, “motor del desarrollo”, buscaba desde sus orígenes motivar a sus miembros a tener por visión el desarrollo del país, y lo sigue teniendo.
Su participación en la toma de decisiones trascendentales en la economía de este país y sus aportes a través de diez décadas, dan fe de su compromiso con el país. Entre muchas otras, se destacan su oposición a medidas que atentaban contra la libertad de contratación, su apoyo a la construcción del aeropuerto Juan Santamaría y su intervención en la creación del primer organismo de turismo en el país, la Junta Nacional de Turismo.
Nos unimos entusiastas a las celebraciones y hacemos votos porque la Cámara de Comercio siga siendo un baluarte de este país.
Una vez más el Presidente Obama reafirma nuestra admiración por su decidida posición ante el Dalai Lama. Lo llama su “buen amigo” y le brinda “una bienvenida especial” a los Estados Unidos, poniéndolo de “ejemplo fuerte de lo que es compasión”, y de inspiración “para hablar a favor de la libertad y la dignidad de todos los seres humanos”. El señor Presidente mantiene su amistad y su apoyo al Dalai Lama y a lo que él representa- la libertad de un Tíbet subyugado por los militares chinos hasta el punto de genocidio. El fuerte mensaje de apoyo del señor Presidente Obama contrasta con el de otros que vieron necesario renegar de él para congraciarse con los chinos comunistas a ver que provecho material les sacaban.
Su actitud irrita, por supuesto, a los imperialistas chinos, que no permiten nada que disienta de su posición dictatorial, aunque el Dalai Lama jamás haya estado involucrado en actividades de la política. Pero eso no inquieta a don Barack.
Es interesante ver como muchas personas partidarias de la democracia le han negado su apoyo a Obama, aduciendo que no pudo resolver el desmadre que dejó George W, uno de los peores presidentes norteamericanos de que tengamos recuerdo, en tiempo record. Son los mismos que creen que un entrenador puede enderezar un equipo descarriado en su primer o segundo juego. Lo cierto es que el presidente norteamericano está demostrando un manejo nacional e internacional de su país que lo ha vuelto a colocar en una posición de máximo poderío y respeto mundial. A su vez, también está manejando esa posición con sobriedad, buscando el apoyo de otros gobiernos democráticos para enfrentar las amenazas que evidentemente se le presentan al mundo occidental, de afuera y de adentro.
Nos da cierta risa malévola pensar en el que dirán los comunistas criollos, tan dados a llamar a los Estados Unidos imperialista, ahora que la mayor potencia de su torcida ideología, su líder máxima la China continental, es acreedora al título de máximo imperialismo. Digno de un sticker.

Humberto Pacheco A.

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