Macarena Barahona

Enviar
Sábado 25 Enero, 2014

La ciudad de León es bella, sus habitantes se enorgullecen de ella y cuidan su patrimonio. El calor es abrasador, y la presencia de Darío camina feliz por sus cuadrantes principales


Cantera

Rubén Darío y sus musas

El pasado 16 de enero inició el Simposio Internacional “Rubén Darío: Precursor de la Unidad Latinoamericana”; se realizó en la ciudad de Santiago de los Caballeros de León de Nicaragua —su ciudad natal—.
Durante esta semana se llevaron a cabo distintas actividades convocadas por diversas organizaciones bajo el liderazgo de la poeta María Manuela Sacasa de Prego, fundadora de estas jornadas, que revitalizan la obra dariana en su propio país y para los admiradores y especialistas latinoamericanos e hispanos.


Desde hace doce años se celebra este simposio académico convocado por diversas organizaciones y personalidades intelectuales, artísticas y académicas.
Visitan la hermosa y colonial Ciudad de León, en estos días, invitados especialistas en la obra dariana, escritores, investigadores, poetas, profesores, estudiantes de Nicaragua y de otros países latinoamericanos y de España.
El programa es diverso e intenso en actividades: ponencias, recitales poéticos, presentaciones de libros, actividades culturales y artísticas se desbordan en estos días.
Participan alcaldías, municipios, la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua de León, la empresa privada y se conforma una jornada dariana donde la poesía, la música, el folclore y el análisis, en el colorido de esta bella ciudad se unen con la tradición y el recuerdo vivo de este insigne poeta.
La ciudad de León es bella, sus habitantes se enorgullecen de ella y cuidan su patrimonio. El calor es abrasador, y la presencia de Darío camina feliz por sus cuadrantes principales, desde su hermosa casa-museo, en la exposición de la colección de documentos de la Universidad Complutense de Madrid en una de las bellas casas de la Fundación Ortiz-Gurdián, donde pudimos leer cartas, ver fotografías no publicadas, objetos personales, su testamento y otros materiales traídos especialmente para este evento. Darío camina por el Café del Sesteo, por la Catedral donde yacen sus restos mortales custodiados por un triste y abatido león repleto de flores y coronas estudiantiles de los diversos municipios que llegan a honrarle, saludarle, recitarle, en fin, a quererle.
Rubén Darío declama en las bocas de niñas-musas elegidas por comunidades que desfilan en cada actividad. Está presente en el espíritu altivo y digno de sus habitantes, de su pasado y presente, haciéndonos partícipes de que el poeta lleva en verso y palabra lo que el nicaragüense y latinoamericano anhela y ama. La libertad esencial de nuestras patrias, la belleza dariana es la esencia centroamericana al futuro.
Belleza soberana, fraterna, hermana, como las bellas musas leonesas, llenas de vida.

Macarena Barahona