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Viernes 13 Enero, 2017

El carácter social del municipio implica que a través de su gestión se deben producir ciertos bienes y servicios, representados en coberturas en materia de salud y educación

Retos y desafíos del gobierno local

La Municipalidad de Turrialba encara el reto de superar tensiones y amenazas bajo un cambio en su modelo de gestión institucional. Lo que implica cambios en la forma de gestionar los servicios municipales, ingresando en otros ámbitos de la problemática local para intervenir los altos niveles de pobreza y de subdesarrollo que azotan la región.
También en sus manos está impulsar un nuevo perfil de Funcionario Público Municipal esto es, redefinir funciones, prerrogativas, corresponsabilidades, y atribuciones, corregir fallas en los procesos, y desterrar vicios administrativos (eficiencia).
Esto supone que el funcionario debe ser capaz de trabajar con varias visiones e ideas sobre los asuntos que se han de atender, tener criterio para la toma de decisiones, ver la realidad con varias perspectivas, considerando que todo lo relacionado con la conducción municipal, implica entereza, y seguridad con conocimiento de causa.
Los municipios no son otra cosa que una empresa cuyo objetivo final es garantizar el bienestar de los ciudadanos que residen en su jurisdicción. El carácter social del municipio implica que a través de su gestión se deben producir ciertos bienes y servicios, representados en coberturas en materia de salud y educación, promoción del desarrollo económico y provisión de los servicios públicos sociales.

La Municipalidad de Turrialba aún es una institución débil, con deficiencias en sus cuadros técnicos, con poco poder económico y un precario desarrollo de los mercados locales y regionales, con debilidades sobre la visión política del propio gobierno y con muy poca autonomía municipal.

Está claro que la Municipalidad actual es la organización estatal más cercana a la ciudadanía, es una institución compleja, no solo por la limitación de recursos, sino por las nuevas competencias, diversidad de servicios, políticas públicas, programas sociales y estilos de gestión que están en juego a la hora de dirigir un municipio.

Entre los desafíos aplazados están: el plan regulador para coadyuvar con un crecimiento urbano ordenado y seguro. En materia de desarrollo ambiental falta el basurero municipal, que se ha convertido en la mayor amenaza de contaminación cantonal. Actualmente con orden de cierre porque funciona a cielo abierto e incumple con proporcionar un manejo técnico, con costos bajos de operación y un manejo eficiente de los desechos sólidos.

Otro reto pendiente es la de generar escenarios donde el Concejo y la comunidad interactúen y asuman corresponsabilidades, para lograr una intervención integral en la gestión municipal en apoyo al proceso de planeación y a la toma de decisiones de la inversión pública municipal.

Finalmente, el desarrollo del cantón exige una nueva visión que impulse la conducción de nuevos procesos productivos que promuevan el crecimiento económico, entre ellos; el turismo, la agricultura y la gestión medioambiental.


Luis Fernando Allen Forbes
Director ejecutivo
Asociación Salvemos El Río Pacuare