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Dando continuidad al artículo publicado la semana pasada sobre los retos de Costa Rica en materia de niñez y adolescencia, hoy abordamos el tema desde una perspectiva regional.

“América Central es la Región más desigual en el continente americano y la que menos oportunidades ofrece para los más de 18.9 millones de niños, niñas y adolescentes que la habitan, y especialmente para las niñas”.Así lo indica el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) en su estudio: “Análisis regional de la inversión en niñez y adolescencia para el periodo 2007 – 2013”, desarrollado en asocio con Plan International, y presentado a inicios de este año.

Según los autores,los promedios nacionales que muestran una leve mejora en el índice de pobreza, esconden el aumento en las desigualdades,entre y dentro, de cada uno de los países. Así, mientras la proporción de personas con ingresos inferiores a USD 3.10 diarios disminuyó levemente en Costa Rica, El Salvador, Nicaragua y Panamá en este período, esta aumentó en Guatemala y Honduras.

Y son aún mayores las disparidades en el caso de los niños. El Banco Mundial señala  que en 2014, la tasa de pobreza infantil (36%) en América Latina era casi el doble quela de los adultos (19%), mientrasen América Central, más del 40% de los pobres eran niños o adolescentes, y más del 50% del total de menores vivía en esta condición.

Pero ¿qué están haciendo nuestros países para cambiar esta situación? Una formaeficaz de medir las intenciones de nuestros Gobiernos en cuanto al bienestar de la niñez, es analizar el monto diario per cápita que cada país invierte en esta población. Como vemos en el gráfico adjunto, esta inversión está muy por debajo del monto mínimo necesario para brindar bienestar a estas poblaciones.

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Según el criterio de ICEFI y Plan International, con menos de un dólar al día, será difícil para Guatemala, Nicaragua y Honduras, disminuir sus niveles de mortalidad y desnutrición infantil, o matricular a los millones de menores que hoy permanecen excluidos del sistema educativo.

La situación es aún peor para las niñas, por el riesgo del matrimonio temprano y el embarazo adolescente. “El matrimonio no es cosa de niñas”,dice el estudio. A ese tema nos referimos también nosotros en un blog reciente. Para ellas debierahaber acceso a seguridad social, salud, educación y medios de vida que les permitan convertirse en agentes de cambio en sus sociedades.

Son muchos los retos, y pocos los avances. El aumento significativo de la violencia que hemos visto en años recientes, y la crisis humanitaria de los menores migrantes no acompañados a los Estados Unidos, son fenómenosque vienen a agravar aún más la situación. ICEFI y Plan International indican que solamente en 2016, un total de 46,893 menores migrantes no acompañados, provenientes de Guatemala, El Salvador y Honduras,fueron detenidos por la patrulla fronteriza norteamericana.

Finalmente, el estudio concluye que hacer frente a estos desafíos implica revisar la agenda de financiamiento en cada país e implementar políticas públicas que coloquen a los niños en primer lugar, incluyendo en este esfuerzo a las organizaciones de sociedad civil y a la empresa privada, que a través del ejercicio de ciudadanía responsable y en el marco de los Objetivosde Desarrollo Sostenible, pueden contribuir a las soluciones inmediatas que requieren nuestros niños, niñas y adolescentes, presente y futuro de nuestra Región.


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