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Sala IV declaró a principios de abril que este tipo de remuneración sí es parte del salario
Restaurantes pierden batalla por propinas
Dueños de establecimientos alegan que la medida podría inducir a recortes de personal

Los líderes de hoteles y restaurantes, quienes luchan por separar del salario la propina que reciben los saloneros, perdieron otra de las tantas batallas en este tema, esto porque la Sala IV ratificó a principios de mes su posición en contra de esta disposición, declarando sin lugar el último recurso de inconstitucionalidad presentado.
El descontento de los propietarios de negocios de comida y hospedajes es que la Ley de Creación de Derecho de Propina a Trabajadores de Restaurante, originalmente establecía que uno era independiente del otro. Sin embargo, una nueva interpretación indica lo contrario.
Lo anterior cambia las reglas del juego, ahora los patronos se ven obligados a pagar las deducciones de ley Caja de Seguro Social, aguinaldo, vacaciones y cesantía sobre el ingreso de los saloneros por concepto de propinas.
Los empleadores alegan que el salonero recibe la propina directamente de un tercero, no de ellos, y por esto no les corresponde pagar impuestos sobre ese monto.
“Los señores magistrados de la Sala IV no entienden la barbaridad que hicieron”, comentó Manuel Burgos, secretario de la Cámara Costarricense de Restaurantes y Afines, refiriéndose al rechazo del recurso de inconstitucionalidad.
Al parecer, los saloneros también estarían en contra de incluir la propina dentro del salario, pues pagarían a la Caja un 9% de este monto.
Además, a pesar de que se verían beneficiados por un aumento en su aguinaldo temen ser despedidos antes de que esto suceda por la difícil situación económica que enfrentarían los restaurantes.
“Estamos en contra, pues antes de que una cesantía u aguinaldo sea cuantiosa, la mayoría de los restaurantes irán a la quiebra, despidiendo no solo a los saloneros, sino también a trabajadores de cocina, pilas y cajas, muchos de los cuales son amas de casa”, aseguró Armando Hernández, salonero de Spoon en Multiplaza Escazú.
La Cámara de Restaurantes calcula que la reducción de gastos que deberían hacer sus afiliados promedio aquellos que venden unos ¢25 millones al mes para cubrir el incremento de los nuevos costos, ronda un 30%.
El sector de restaurantes conocidos como “casual dinning” sería, según sus análisis, el más afectado, pues dan servicio en mesa y por esto cobran el 10% de propina.
“Ante la imposibilidad de pagar las cargas sociales, los restaurantes buscarían hacer barras y bufés, tipo fast food que no cobran el 10%, con esto muchos saloneros irían a la calle”, dijo Burgos.
Por otro lado, de continuar el restaurante con el servicio en mesa, una opción sería aumentar el costo del servicio.
“En este caso quien terminaría pagando esa diferencia es el consumidor”, comentó Gustavo Araya, socio del Ramada Plaza Herradura y miembro de la junta directiva de la Cámara Costarricense de Hoteles.
Se pidió una entrevista a la oficina de prensa de la Sala Constitucional para conocer los motivos del rechazo al recurso, sin embargo al cierre de edición no hubo respuesta.

Vanessa Chaves
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