Restaurantes ajustaron estrategia por veda en Puntarenas
“Preguntamos a la pescadería donde compramos y nos dijeron que no había ningún problema porque los pescados y mariscos no provenían del área donde estaba prohibido pescar”, agregó Rodrigo Salazar, chef ejecutivo de Vino Mundo. Esteban Monge/La República
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Productos refrigerados y limitación en venta de mariscos, entre las medidas

Restaurantes ajustaron estrategia por veda en Puntarenas

Alerta de consumo de productos finalizó ayer

Los dueños de restaurantes, hoteles y marisquerías supieron adaptarse a la situación de alerta por la veda impuesta el domingo anterior, ante el derrame de nitrato de amonio en Puntarenas.
En la zona, los empresarios optaron por consumir pescados y mariscos que tenían guardados o pedir a los proveedores que les dieran productos de otro lugar de la provincia.
El producto que se vende en los recibidores en Puntarenas es consumible, porque es capturado fuera del área donde ocurrió el derrame.
En el caso del restaurante y marisquería La Leda, en Caldera, apostó por utilizar producto refrigerado y restringir el consumo de mariscos como pianguas o conchas, con esto se minimizó alguna implicación en la salud para los clientes.
“Le avisamos a los clientes que había una restricción del consumo, pero que nuestro producto no era de la zona de la veda. Mejor no vendimos pianguas o mariscos que sí podrían verse contaminados, pero no vimos ninguna afectación económica”, dijo Luis Francisco Rodríguez, propietario del restaurante.
Otra empresa que más bien aprovechó la prohibición de bañarse en la playa, fue el balneario San Lucas Beach Club, al cual los turistas nacionales vieron como alternativa para disfrutar de los días en Puntarenas.
En cuanto a las comidas, la empresa decidió comprar productos de Jacó o Herradura, por ello no sufrió pérdidas económicas.
“Solo dos clientes nos preguntaron si se podían consumir productos del mar, les explicamos las condiciones y no pasó a más”, explicó Gianinna Ríos, del Departamento de Ventas y Mercadeo del San Lucas Beach Club.
Por otro lado, dos restaurantes de San José que compran ingredientes frescos provenientes de Puntarenas, escogieron utilizar los mismos proveedores de la zona.
Vino Mundo es uno de ellos. La empresa apuesta por cocinar productos recién pescados del mar y no vieron en la veda algún perjuicio para los consumidores.
“Preguntamos a la pescadería donde compramos y nos dijeron que no había ningún problema porque los pescados y mariscos no provenían del área donde estaba prohibido pescar”, agregó Rodrigo Salazar, chef ejecutivo de Vino Mundo.
En eso coincidió la administradora del Restaurante Limoncello, puesto que se adquirió producto de la provincia, pero pescado en puntos diferentes.
“Tomamos las medidas del caso, pero los dos proveedores nos explicaron que se pescó en otras partes de Puntarenas”, dijo Eloísa Cordero, administradora de Limoncello.
La mayor afectación fue para los pescadores artesanales que obtienen los pescados del área cercana a la costa.
La Federación de Pescadores Artesanales estimó que fueron 5 mil pescadores los perjudicados.
Sin embargo, se ve que hay una actividad normal a inicios de esta semana de los empresarios y de los pescadores.
“No vemos que haya ningún desastre mayor, Puntarenas sigue trabajando normalmente”, añadió William Carrión, representante de Fecop.

Raquel Rodríguez
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