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Restaurantes e higiene


Hacemos un alto en el tema de las bebidas para reflexionar sobre otro en realidad más importante que, de forma indirecta y de manera sorpresiva, llegó a mis manos vía Internet.
Resulta que un periodista, a quien no conozco, compartió con otros colegas una preocupación y reflexiones referentes a un restaurante que ha hecho bastante promoción por diferentes medios y que resulta tiene serios problemas internos, incluyendo el que no cumple con sus responsabilidades patronales, atrasándoles el pago de servicio a los saloneros.
Obviamente estos son asuntos internos de una empresa, sin embargo, por ser un restaurante un sitio público en el cual se manipulan alimentos, cualquier asunto que atente contra las buenas prácticas como sería el caso de un personal desmotivado puede llegar a convertirse en un riesgo serio a corto o mediano plazo.
De nuevo repito que estos trapos deben “lavarse en casa”, pero otra reciente noticia de otro restaurante que acaba de ser cerrado por una institución de salud pública me hace atar las dos historias para que sirva de meditación y acción urgente a los propietarios de restaurantes que están leyendo esta nota: los riesgos de que cualquier restaurante sufra un brote de intoxicación es serio, latente y siempre presente.
Lo que pasa es que algunas empresas se creen infalibles y hasta a veces son cínicos, como sucede con un cliente (ya no lo es) que me respondió medio en broma y tono retador : “Ay… vos sí que sos alarmista… así sabe más rico”.
La verdad es que las prácticas de higiene y manipulación de alimentos en nuestro medio requieren mayor atención y unos guantes de látex no solucionan nada, más bien lo complican si no se utilizan apropiadamente por el efecto de contaminación cruzada.
Las causas de un brote leve o serio en un restaurante se inician con un personal desmotivado, unas instalaciones y equipos deficientes y falta de conocimiento en relación a prácticas correctas.
Pero la historia no termina ahí, si todo esto fallara, la pregunta es… ¿Y la supervisión? ¿Y los propietarios? ¿Y la responsabilidad social? ¿Y la ética?
No se asusten, no todos los restaurantes sufren estos vicios, pero todos están expuestos.
Pistas: desde la perspectiva del cliente, la verdad no hay muchas, pero algunas podrían ser la limpieza visible a todo nivel, áreas bien iluminadas, respeto por los términos de la comida y la actitud del personal.
Recomendación a los restaurantes: Implementen un plan de verificación permanente a equipos, comida y personal, sin embargo esto puede ser reactivo y tardío, buenas prácticas, motivación y capacitación son las claves, no se arriesgue, ¡el costo puede ser irreparable !
Buen provecho y hasta la próxima semana.

Alfredo Echeverría
Director Ejecutivo
Grupo HRS Consultores
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