Remuneraciones consumen la cuarta parte de presupuestos
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Riesgo fiscal del Gobierno sería “exportado” a otras entidades públicas, advierte Contraloría

Remuneraciones consumen la cuarta parte de presupuestos

Gasto total de entidades públicas superó los ¢22 billones

Una cuarta parte de los más de ¢22 billones presupuestados por todo el sector público del país se destinará a salarios y remuneraciones durante este 2015. Este rubro creció un 8%, tres puntos porcentuales por encima de la inflación, con respecto al año pasado.

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Solo en el Gobierno central, el crecimiento en salarios superó el 11% del gasto previsto para este año, principalmente por las alzas salariales, informó la Contraloría.
Aun cuando el Gobierno establece que los salarios base no pueden crecer más allá de la inflación, los demás incentivos como anualidades, categoría profesional, prohibiciones y otros, incrementan el ingreso de los funcionarios.
Lo mismo ocurre en otras instituciones como la Caja y las universidades estatales. En su conjunto, las instituciones descentralizadas no empresariales alcanzaron un aumento conjunto del 9% en salarios.
Esta situación debe ser vista con atención por las autoridades, pues salarios y remuneraciones son los principales disparadores del gasto, señaló la Contraloría en un informe.
La preocupación se deriva en el sentido de que cada vez deben destinarse más recursos para pagar a los funcionarios, limitando el presupuesto a la inversión pública.
El Gobierno se ve limitado a entregar más recursos para desarrollo, como por ejemplo la construcción de obras públicas, debido al déficit fiscal, que este año llegaría al 5,7%, similar a 2014.
La inversión en infraestructura es un elemento dinamizador que contribuirá al aumento de la producción y, por ende, del empleo.
El órgano contralor también advirtió sobre un importante riesgo fiscal que puede ser “exportado” hacia el resto del sector público. Lo anterior, debido a que muchas instituciones como el Consejo Nacional de Vialidad, el Fondo Nacional de Becas y el Fondo de Asignaciones Familiares dependen en gran medida de las transferencias del Estado para su operación.
El año anterior, el Gobierno central, constituido por la Presidencia y los ministerios, presentó un presupuesto de casi ¢8 billones, el más alto de la historia. Entre las justificaciones para dicha alza se adujeron vencimientos de deuda para este año que debían ser incorporados en el plan de gastos.

Rodrigo Díaz
[email protected]
Colaboró Javier Adelfang



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