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Remesas al istmo crecen un 10%

Miami
EFE

Centroamérica recibirá este año $12.160 millones en remesas, cantidad que representa una alza del 10% en relación con 2006, aunque la mayor parte de este dinero se destina a gastos diarios, según un informe difundido ayer por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Guatemala es el país que más remesas obtendrá con $4.055 millones; seguido por Honduras, con $2.675 millones; El Salvador, $3.530 millones; Nicaragua, $990 millones; Costa Rica, $590 millones y Panamá, $320 millones.
David Terry, gerente del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) del BID, explicó ayer que si a los centroamericanos se les diera opciones para invertir ese dinero, las remesas se transformarían en una fuerza importante de desarrollo económico en la región.
“Debemos darles más opciones a estas familias para que puedan administrar mejor su dinero, y la mejor manera de hacerlo es bancarizándolas”, afirmó al divulgar los datos en la Cuadragésima Primera Asamblea Anual de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) que concluyó ayer en Miami.
Terry afirmó que los bancos están operando como una “bodega de transferencia de dinero”, en vez de ofrecer a quienes reciben y envían los fondos servicios financieros para que el dinero no sólo beneficie a las personas, sino que al ingresar al sistema bancario sirva de motor de desarrollo.
Menos del 10% de las personas reciben las remesas en una cuenta bancaria y el reto, según el funcionario, es triplicar en los próximo cinco años ese dinero.
En Centro y Sur América y el Caribe las personas de bajos ingresos no tienen acceso a servicios financieros y es un problema social que se tiene que superar en la región, de acuerdo con Terry.
Hay que eliminar la percepción de que los pobres no son buenos clientes para los bancos, enfatizó.
Según la encuesta, se estima que el 56% de las familias receptoras de remesas reciben sus transferencias en instituciones financieras.
A estas familias raramente se les ofrece abrir cuentas bancarias, en contraste los receptores de remesas expresan gran interés en tener acceso a servicios y productos financieros como cuentas de ahorro (53% se manifiestan “muy interesados”), seguros de vida o de salud (44%), préstamos para pequeñas empresas (38%) y créditos hipotecarios o préstamos para mejorar la vivienda (31%) y financiación para la educación (25%).
Los centroamericanos destinan el 75% del monto recibido a gastos diarios como comida, electricidad y ropa.
Nicaragua y El Salvador son las naciones centroamericanas con el porcentaje más elevado: 79% y 78%, respectivamente.
Unos $3 mil millones del total de las remesas se destinan a fines distintos al consumo, pero el potencial del desarrollo económico de estos fondos se ve severamente restringido porque más del 90% de las transferencias se realizan fuera del sistema financiero formal, precisó Terry.
Sergio Bendixen, presidente de Bendixen & Associates y quien efectuó la encuesta para el Fomin, destacó que las remesas han crecido mucho en Centroamérica: “En Guatemala y El Salvador casi se han duplicado y en Honduras se triplicaron, registrándose un alza sustancial en estos países”.
Las remesas representan al menos el 10% Producto Interno Bruto (PIB) en Honduras, 27 en El Salvador, 17 en Nicaragua y en Guatemala es un 12%.
Bendixen dijo que casi uno de cada cinco centroamericanos recibe remesas con regularidad y El Salvador lidera la lista de países centroamericanos en términos de remesas per cápita con aproximadamente un millón de adultos que en “promedio reciben doce envíos al año de $300”.
En Honduras, el mercado de remesas de mayor crecimiento en América Central, las remesas llegan a alrededor de 950 mil adultos que reciben en promedio $225.
En Guatemala, unos 1,4 millones de adultos reciben remesas (en promedio $240, 12 veces al año) y unos 500 mil adultos en Nicaragua (en promedio $205).
Las remesas a Costa Rica y Panamá representan flujos menos caudalosos pero benefician a grandes cantidades de personas: 300 mil adultos en Costa Rica (en promedio $250, 8 veces al año), y alrededor de 100 mil adultos en Panamá (en promedio $320, 10 veces al año).
El FOMIN, un fondo autónomo administrado por el BID, financia proyectos diseñados para ayudar a reducir el costo de las remesas a América Latina y el Caribe y promover alternativas para incrementar su impacto en el desarrollo.

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