Reforma fiscal saudita generaría $90 mil millones a 2020
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Arabia Saudita podría aumentar su presupuesto en más de $90 mil millones a 2020 gracias a nuevos impuestos y la reforma prevista de los subsidios y los precios del combustible, según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Se prevé que los ingresos adicionales no petroleros, incluidos los impuestos al valor agregado y sobre el tabaco y las bebidas energéticas, alcancen un 4,8% del producto interno bruto, que según las estimaciones del FMI ascendería a $722 mil millones en 2020.

La ganancia neta producida por las reformas a los precios de la energía podría sumar un total de 210 mil millones de riyales ($56 mil millones), incluido el costo de programas destinados a ayudar a los hogares y la industria a adaptarse. Las estimaciones son parte de un informe compilado después de una visita del personal del organismo multilateral en mayo.

El FMI considera que el plan a largo plazo de Arabia Saudita para que la economía dependa menos del petróleo sirve como catalizador para mejorar el balance fiscal del reino, después de que un desplome de los precios del crudo provocara un déficit fiscal superior al 16% del PIB el año pasado.

No obstante, la entidad con sede en Washington también ha aconsejado al gobierno que ponga en práctica los recortes al gasto y las medidas de austeridad de manera más gradual, aunque ello signifique retrasar la meta autoimpuesta de equilibrar el presupuesto para 2019.

Una implementación más lenta “daría a las familias y las empresas más tiempo para adaptarse y a las autoridades para cerciorarse de que los mecanismos de compensación están plenamente operativos y son totalmente eficaces, las autoridades no estaban convencidas, creyendo que un ritmo relativamente rápido de aumentos de precios minimizaría los riesgos de implementación, mientras que los subsidios familiares y el apoyo a la industria minimizarían el impacto en la economía", dijo el FMI en el informe publicado.

La mayor economía árabe se ha contraído durante dos trimestres consecutivos conforme el reino sigue sufriendo las consecuencias de los bajos precios del petróleo y las empresas luchan por hacer frente a las reformas.

En los últimos dos años, el gobierno ha reducido el gasto, disminuido los subsidios a la energía y gravado con impuestos al tabaco y las bebidas gaseosas, además de aplicar un tributo a los residentes extranjeros.

El impuesto al valor agregado entrará en vigor en enero de 2018. El FMI prevé que la economía saudita crecerá un 0,1% este año y un 1,1% en 2018, mientras que el sector no petrolero —el principal motor de la creación de empleo— se expandiría un 1,7% y un 1,3%, respectivamente.

El crecimiento se acelerará en el mediano plazo, a medida que se implementen las reformas estructurales y el déficit de cuenta corriente del reino se financie con una combinación de reservas internacionales y endeudamiento, dijo el FMI.


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