Logo La República

Lunes, 12 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Realpolitik

Pedro Oller [email protected] | Martes 01 marzo, 2011



Realpolitik


Realpolitik (palabra compuesta y derivada del alemán para real y política) se refiere a la política o diplomacia basada primordialmente en el poder y en factores prácticos y materiales, allende de los principios ideológicos o morales.
Quienes recordábamos bien los atentados que Gadafi perpetró en los aeropuertos de Viena y Roma en 1985, los atentados terroristas en la Discoteca La Belle de Berlín en 1986, su apoyo a Abu Nidal y su implicación, confirmada por su hasta hace poco Ministro del Interior Mustafá Mohamed Abud Al Jelein, en el Atentado de Pan-Am sobre Lockerbie y el Atentado contra el vuelo UTA 772; no lográbamos entender la posición de Occidente de reconciliación con el maniático tras más de veinte años de embargo y ostracismo.
Que Ortega o Chávez abracen al líder libio no causa extrañeza pero que lo hicieran el G-20 hace solo dos años en L’Alquila y en condición de invitado especial, causaba estupor.
No obstante, como bien lo reporta Miguel Mora en El País, poderoso caballero es don dinero:
“Por ejemplo, Lafico, la empresa del coronel para inversiones en el extranjero, tiene el 7,5% del capital de la Juventus, el equipo de fútbol de la FIAT (de la que Libia posee algo menos del 2%). El fondo soberano Lybian Investment Authority (LIA) es dueño del 1% de ENI, el coloso energético italiano. Y Trípoli es el primer accionista de Unicredit, el mayor banco de Italia, con una cuota del 7,5%, valorada en unos 2.500 millones. En septiembre de 2010, el fondo Libian Investment Authority (LIA) compró un 2% de las acciones del banco, que se sumó al 4,9% que habían adquirido dos años antes LIA, el Banco Central de Libia y el Libyan Foreign Bank”.
Fue George W. Bush quien levantó el embargo a Libia en 2004 y fue Tony Blair quien visitó Trípoli para abrir camino a más de 150 empresas inglesas que se han establecido desde su visita ese mismo año en aquel país y facilitó la inversión Libia en el grupo Pearson, editor del Financial Times. Como también lo hizo el Rey Juan Carlos en 2009, momento que Gadafi aprovechó para invitar a las empresas españolas a invertir en energías renovables y tranquilizar al nervioso presidente de Repsol que no habría nacionalización de las petroleras extranjeras. Esas palabras seguro fueron también bienvenidas por Shell, BP, Chevron y Occidental Petroleum.
Estas dos últimas, son empresas petroleras estadounidenses que junto con ExxonMobil, ConocoPhillips, Marathon Oil, y Hess Corporation, junto a líderes estadounidenses de otras industrias tales como Boeing, Caterpillar, Dow Chemical, Fluor Corporation, Halliburton, Motorola, y Raytheon cabildearon al gobierno estadounidense desde que levantó el embargo, para proteger sus inversiones y lograr que la administración Bush gestionara a su favor con el régimen de Gadafi.
Esto es realpolitiks, o el imperio del capital sobre la razón y la moral. Occidente en su hipocresía quiso vender un Gadafi reformado por una metamorfosis inexistente y hoy Obama, Cameron, Merkel y hasta Berlusconi piden parar un baño de sangre que les tiñe las manos.

Pedro Oller