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Lunes, 12 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


¿Realmente qué es una "reforma" fiscal?

Carlos Denton [email protected] | Miércoles 11 mayo, 2011



¿Realmente qué es una “reforma” fiscal?


Los proyectos de “reforma fiscal” que diversas administraciones presidenciales han presentado a la Asamblea Legislativa y al público realmente son propuestas para mejorar los ingresos del Gobierno, aumentando los impuestos pagados por todos. El plan actual elaborado por Fernando Herrero no es excepción; contiene nada de reforma y mucho de aumento en lo que pagaríamos los habitantes.
Para los gobernantes, incluyendo la administración de la presidenta Laura Chinchilla, es la vía más fácil; primero hablar de la amenaza de la inestabilidad fiscal, y luego ver si con el susto se puede obtener dinero del pueblo para continuar operando sin cambiar nada. Una verdadera reforma incluiría esfuerzos de reducir gastos en algunas áreas, aumentarlos en otras, conformar nuevas entidades y eliminar las innecesarias.
No estoy recomendando lo que sigue, pero presento unas preguntas sobre instituciones selectas que pudieran formar parte de una reforma general. ¡Son ideas nada más!
¿Realmente necesitamos tener un Ministerio de Comercio y otro de Comercio Exterior? ¿No podría ser el despacho del exterior un viceministerio? ¿Cuánto podría ahorrarse en oficinas, autos, salarios, choferes con una integración de los dos despachos?
Costa Rica es país excepcional en el sentido de que si un policía de tránsito observa un asalto a un comercio, lo que tiene que hacer es llamar a la policía civil para que llegue a detener el criminal. La policía corriente no puede dar partes por contravenciones a la ley de tránsito, aunque algunas tienen implicaciones penales. ¿No se podrían combinar las dos policías en un solo ente, o por lo menos combinar funciones para dar más protección a la ciudadanía?
¿Por qué no pasar el SINART a la Universidad Nacional (UNA) para que esa institución educacional lo administre? Sería un gran ahorro. La Universidad de Costa Rica tiene su radio y televisión; ¿por qué no la UNA?
¿Qué pasaría si se cerrara el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes por tres años y se usara todo su presupuesto para reparar y construir escuelas y colegios, dotar los centros educativos con pupitres nuevos, con computadoras y laboratorios? ¡Sería un gran aporte a la cultural nacional! Los museos y los teatros los podría administrar el Ministerio de Turismo (algo similar han hecho en algunas administraciones mexicanas con mucho provecho), igual que el Estadio Nacional.
La Contraloría y el Ministerio de Planificación tienen muchas de las mismas funciones; un ente está adscrito a la Asamblea Legislativa y el otro al Poder Ejecutivo. ¿No pudieran combinar algunas funciones y reducir tamaño, trámite y gastos?
Hay muchas preguntas adicionales que se podrían plantear. ¿Se necesitan tantas embajadas? ¿Qué exactamente hace el Ministerio de Recursos Naturales? ¿No se puede combinar el Ministerio de Agricultura con el de Comercio? ¿Por qué no construir un “centro de gobierno” alrededor del Parque Nacional y dejar de pagar tantos alquileres?
Por otro lado, considero imperativo subir los salarios de los ministros, viceministros y los diputados. No puede un gobierno atraer el mejor talento técnico e intelectual a estos puestos con las remuneraciones ofrecidas. Solo pueden ocupar los puestos personas con gran vocación y disposición al sacrificio por la patria. ¡Eso no debe ser! Tiene que haber más presupuesto para proyectos novedosos en educación, en tecnología y en vivienda para los más necesitados.
Lo que se necesita es reforma que también pudiera implicar aumento de impuestos.

Carlos Denton
[email protected]