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Reactivación

Dos reportajes publicados por LA REPUBLICA durante esta semana informan sobre proyectos que son buenas noticias.
El primero disminuirá el déficit en infraestructura mediante el préstamo otorgado por el BID al país, consistente en $850 mil millones, en cuanto se resuelvan las diferencias entre fracciones parlamentarias que no han permitido aún su aprobación en la Asamblea Legislativa.
El segundo se desarrollará con cerca de ¢20 mil millones no ejecutados que se pretenden utilizar para construcción de vivienda social.
Ambos proyectos generarán además nuevas fuentes de empleo en momentos en que es una de las prioridades para el combate a la pobreza y prevención de la delincuencia.
No obstante, es necesario insistir en la importancia de desarrollarlos en forma responsable, eficiente y transparente para no caer en fallas ocurridas en el pasado y que deben servir de experiencia para no volver a cometerlas.
El recurso de concesión de obra pública que no ha logrado aún ser ejecutado bien en Costa Rica, deberá llevarse a cabo ahora de modo que beneficie tanto al país como a los concesionarios sin producir los nefastos retrasos que aumentaron el rezago existente en materia de infraestructura.
Por otra parte, este periódico señaló en reportajes publicados en marzo, mayo y junio del presente año, problemas importantes en la realización de obras y utilización de materiales.
Una investigación realizada por el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA) junto con el Instituto Costarricense del Concreto y del Cemento, evidenció que el 56% de las muestras utilizadas presentó deficiencias en la calidad del concreto.
Posteriormente, el CFIA aseguró, mediante otro estudio, que solo un 30% y un 50% de obras investigadas cumple con lo indicado en el Código Sísmico en materia de resistencias.
La situación indica que se deben atender aspectos varios que confluyen en estos procesos, en donde existe una cadena de mandos.
Las personas que se contraten para realizar los trabajos deberán ser capacitadas si no lo están y luego, recae sobre los encargados de supervisar los trabajos la responsabilidad de velar con celo por que las normas se cumplan estrictamente puesto que está en juego la seguridad de los futuros habitantes y visitantes de las edificaciones construidas, en especial en una zona de alta sismicidad como es Costa Rica
Todo esto debe ser contemplado desde el inicio para que estos proyectos, que tan buena noticia constituyen, sean realmente de total beneficio para todos.
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