Enviar
Tasa básica podría llegar este año al 14%
Rápida subida de intereses genera morosidad

• Banqueros hacen llamado a “sensibilizarse” ante la capacidad de pago de los deudores

Wilmer Murillo
[email protected]

La rápida subida de las tasas de interés podría comenzar a debilitar la capacidad de pago de los deudores individuales.
Esto por cuanto a mucha gente que se endeudó con bajas tasas de interés, se le pueden sumar a estas alzas el precio de los combustibles y la carrera de los bancos por ajustar los réditos, agravando los problemas de morosidad.
Los indicadores de mora de las carteras de préstamos aún no son fuertes. Sin embargo, en menos de un año los morosos aumentaron en un 1%, al pasar del 6% a 7% el número de personas con atrasos en sus obligaciones. El caso de las empresas es más leve.
No obstante, empresas calificadoras como Fitch observan que los indicadores de mora de las carteras de préstamos se encuentran subestimados, debido al aún alto crecimiento en las colocaciones.
Aunque los atrasos a más de 90 días no superan el 1,5% (las alarmas se encienden en el 3%), la banca tica ha incrementado más de un 20% las provisiones sobre créditos malos.
Ante esto, algunos banqueros empezaron a señalar los riesgos, entre ellos Gerardo Corrales, vicepresidente del BAC San José.
“Si se trata de lograr que las tasas en colones superen la inflación deberán subir hasta un 14%”, señaló el banquero.
Las tasas de interés que se encontraban en abril en el 4,25%, ayer subieron al 8,50% en promedio.
Corrales señaló la necesidad de “sensibilizar” y revisar bien lo que podría ocurrir con la capacidad de pago de los deudores.
Todavía no hay problemas graves, pero si queremos, como anuncia el Banco Central, una tasa en colones para los ahorros positiva en términos reales, los intereses deben aumentar a más de 14%”, señaló.
La morosidad ha afectado especialmente a aquellas entidades bancarias que durante los últimos años han expandido agresivamente sus carteras con préstamos a personas.
En ese sentido, los probables aumentos en las tasas de interés internacionales y locales que busquen controlar la inflación, complicarían esta situación.
La tendencia a la baja en las tasas de interés que aún se mantienen y la consecuente reducción en los márgenes incentivaron a la mayoría de bancos de la región a expandir sus exposiciones minoristas, las cuales resultan ser altamente vulnerables a un entorno de bajo crecimiento y alta inflación.
Asimismo, la variabilidad del tipo de cambio podría atizar el problema. Ante este escenario, la capacidad para absorber pérdidas presenta importantes disparidades entre los diferentes bancos.
En respuesta al deterioro de la calidad de los préstamos, los bancos han desacelerado su ritmo de crecimiento. Incluso, algunos han reducido su apetito por riesgo, endureciendo sus políticas de aprobación de créditos.
En consecuencia, durante el primer semestre de 2008 se observó un menor crecimiento en el crédito, en términos reales del 7,8%.
La escalada de los intereses viene impulsada por la necesidad del Banco Central de desincentivar el consumo y estimular el ahorro, pagando tasas reales positivas.
El Banco Central subió del 9,13% al 9,38% la tasa de interés anual bruta que ofrece por los depósitos electrónicos a un año plazo.
También elevó del 7,73% al 8,23% la que ofrece por depósitos a plazos que van de 180 días (seis meses) a menos de un año.
De este modo, la autoridad monetaria superó las tasas que ofrecen el Banco Nacional y el Banco de Costa Rica, y las de algunos bancos comerciales.
Para el ahorrante, esto significa un aumento de los réditos que puede obtener en el mercado. Para los bancos comerciales, implica ajustar también al alza los réditos para no perder clientes.
El ajuste de las tasas no cubre la inflación todavía. Pero el Banco Central exhibe ya una posición financiera cómoda, que le permite ahora desacumular reservas para reducir los pasivos con costo. De ahí que el incremento de intereses con efectos en las carteras dependerá de la rudeza de las restricciones monetarias, sin olvidar que la debilidad de pago de los deudores tiene otros frentes de ataque. Aun cuando las políticas de colocación de créditos tiendan a ser más estrictas, una variación inesperada en el tipo de cambio puede incrementar drásticamente los montos adeudados.

Ver comentarios