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Jueves 13 Octubre, 2011


¡Quiero morir estando vivo!


La imagen y voz de muchísimos seres humanos viajan al instante gracias a personas innovadoras como el más grande de todos los tiempos, Steve Jobs, fallecido recientemente.
Aprender de grandes personas, como él, que se han dedicado a trabajar para inventar, innovar y buscar mejorar la existencia del hombre en la Tierra, es toda una condición humilde y humana que nos enriquece día a día. Como dijera hace poco Mario Vargas Llosa: “Estoy demasiado ocupado con la vida como para pensar en la muerte”, es por esta frase tan maravillosa que yo quiero morir estando vivo.
Contrario a muchos seres humanos cuya existencia pasa sin conocimientos ni emociones. Simplemente hacen el menor esfuerzo por conseguir lo mínimo en el trabajo. Por consiguiente, estoy seguro que muchos mueren en la Tierra estando ya muertos.
Como ejemplo de lo anterior, podemos citar a la famosa PLATINA, que es uno de los mejores ejemplos de inutilidad, desperdicio, desconocimiento, improvisación y máxima tontería que se han hecho en ingeniería, para decir unos pocos calificativos. Fotografía casi perfecta de lo que algunos Gobiernos de la República gastan innecesariamente con los impuestos que pagamos los costarricenses para mantener ministerios, instituciones y empresas del Gobierno. Ellos son resultado de nuestra propia existencia de vida democrática, pero que algunos empleados públicos no han sabido apreciar, conservar, innovar, proteger, fortalecer y defender para lograr un Estado exitoso y productivo lo más reducido y eficiente posible, para conseguir que la libre empresa se desarrolle eficientemente y pueda crear mucha riqueza, ofrecer mejores y más competitivos puestos de trabajo, mejor bienestar para todos, más alegría y paz social.
No quiero terminar sin advertir que el paquete de impuestos que el Gobierno y el PAC pretenden aprobar en la Asamblea Legislativa, se redactó, en gran parte, asesorado y complementado con base al mismo modelo impositivo español; que hoy en día ese magnífico país, que quiero y admiro tanto, se encuentra en situación muy difícil, con muchísimo desempleo y con poca reactivación económica, por causa en parte a los altísimos impuestos que desestimularon el crecimiento empresarial y la producción, pero que engolosinaron a los burócratas y políticos a gastar más de la cuenta en altísimos salarios y programas innecesarios.
Lo primero que se debería hacer es aprobar una verdadera reforma del Estado, para reducir el tamaño y el gasto desmedido del Gobierno; luego, discutir el modelo impositivo más equilibrado y eficiente que nuestra querida Costa Rica necesita.

Antonio López Escarré
Empresario