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Viernes, 14 de diciembre de 2018



EDITORIAL


¿Quiere bajar su factura de energía eléctrica?

| Miércoles 20 agosto, 2014



Estos necesarios cambios en los hábitos del consumo de electricidad y en la cultura, que ya se practican en países desarrollados, deben alcanzar también al del agua. El derroche cuesta caro


¿Quiere bajar su factura de energía eléctrica?

Si la respuesta a esta pregunta es sí, son muchas las formas de poder hacerlo, así que puede elegir las que se adapten más a su vivienda, empresa y estilo de vida.
Lo primero que puede hacer es intentar ser práctico. Por ejemplo, todos los electrodomésticos y aparatos electrónicos que, aun si no están en uso permanecen con una pequeña lucecita encendida (un piloto en espera), gastan electricidad las 24 horas.
Esto según varios expertos que han estudiado el tema, puede significar hasta el 15% del consumo eléctrico de una vivienda.
Para evitarlo, podemos utilizar dispositivos que nos permiten apagar los aparatos con su mismo mando de la misma forma que antes los dejábamos en espera. Es posible que en el país podamos adquirirlos o de lo contrario comprarlos en línea (no son caros).
Quienes han estudiado el asunto manifiestan que en un año, el consumo de estos aparatos que dejamos en modo de espera (a que les demos una orden), pueden gastar el equivalente a lo que consumen cuando en realidad los estamos utilizando.
En cambio, el uso de los llamados temporizadores, hace que los aparatos que usamos en horas concretas (de día por ejemplo) se apaguen solos el resto del tiempo, ahorrando energía.
Hay muchas otras formas de ahorrar electricidad, como el Top 10 que le ofreció este medio ayer para bajar el consumo eléctrico que ocasionan los equipos de iluminación, calentamiento de agua, refrigeración o cocción.
Por otra parte, medidas que se deberían haber tomado hace años, finalmente pareciera que se implementan. Una de las más importantes, permitir que el ICE construya las obras que tenía planificadas desde hace muchos años para atender lo que sería la futura demanda y que no se realizaron porque no se le permitió a la institución invertir. Las políticas equivocadas tienen consecuencias.
Además, ya es obligatorio para el sector público incrementar la eficiencia, tras la firma el pasado 25 de julio de una directriz, que obliga al Estado a comprar equipos eficientes de iluminación, refrigeración y aires acondicionados, como lo informa nuestra nota.
Estos necesarios cambios en los hábitos del consumo de electricidad y en la cultura, que ya se practican en países desarrollados, deben alcanzar también al del agua. El derroche cuesta caro.