Logo La República

Jueves, 30 de mayo de 2024



NOTA DE TANO


¿Quién le pone el cascabel al gato?

Gaetano Pandolfo gpandolfo@larepublica.net | Jueves 03 agosto, 2023


don Enrique Artiñano cuando fue presidente del Saprissa, con argumentos muy sólidos pedía que se aumentara el número de equipos en la primera división.
don Enrique Artiñano cuando fue presidente del Saprissa, con argumentos muy sólidos pedía que se aumentara el número de equipos en la primera división.


La forma como se define el título de campeón nacional de fútbol en Costa Rica no es justo. Formo parte de la legión de compatriotas que nos gustaría que el campeonato nacional se jugara como en las mejores ligas europeas, todos contra todos y a dos vueltas, pero reconozco que en la pequeña y fanatizada Costa Rica eso es imposible.

Lamentablemente, en nuestro país no existen los regionalismos y ya vimos el pasado domingo como en el juego entre Grecia local y Cartaginés visita, había mucho más seguidores del equipo brumoso.

Económicamente es peligroso qué en un torneo a dos vueltas, haya fugas de los poderosos y el torneo pierda relevancia más temprano de la cuenta.

Pero, una cosa es cierta y fue lo que analizamos en nuestra Nota de ayer.

Nuestro campeonato no es competitivo y es obligación del nuevo Comité Ejecutivo de la Federación, hallar la fórmula mágica para convertirlo.

Esto le urge a la Selección Nacional.

Ahora, eso de que los clubes grandes y con billete, desangran a los pequeños y les quitan a sus mejores talentos, sucede en todos los campeonatos del mundo: pasa en Inglaterra, Italia y España.

Desde luego que este es un factor relevante para qué a la hora de la competencia entre doce equipos, se presenten cuatro o cinco reforzados y siete u ocho destinados a comparsas, vegetar y usualmente, pelear por evitar el descenso. Precisamente la diferencia de fuerzas hace que el torneo sea poco competitivo.

¿Cómo solucionar este dilema?

No se puede prohibir que los grandes compren jugadores a los pequeños, incluso aunque no los utilicen, como le sucedió a Justin Monge en el Saprissa, Gabriel Leiva en Herediano, Henrique Moura en Sporting y decenas de etcéteras.

Otro problema añejo al que nadie le entra es si es conveniente jugar el campeonato con doce equipos. Hay dirigentes que desean reducirlos, otros aumentarlos.

Recuerdo que don Enrique Artiñano cuando fue presidente del Saprissa, con argumentos muy sólidos pedía que se aumentara el número de equipos en la primera división.

Quizá entre los nuevos federativos se pueda nombrar una Comisión que estudie e investigue si conviene o no jugar con 12, 18 o 10 y rinde un informe serio y científico.

Parece, que como se juega hoy el campeonato, es rentable para algunos equipos, pero también es el enemigo número uno de la poca capacidad de los seleccionados. Entonces, algo revolucionario hay que decidir.

gpandolfo@larepublica.net







© 2024 Republica Media Group todos los derechos reservados.