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Jueves 15 Julio, 2010

Qué nos pasa Costa Rica

No es fácil sentarse a escribir estas líneas, salen de lo más profundo de mi ser y me pregunto: ¿Qué pasa Costa Rica?, ¿dónde están tus valores?, ¿qué se hicieron tus buenas costumbres?
Parece que se han diluido en este mundo del posmodernismo, caracterizado por múltiples referentes que generan una incertidumbre valorativa, y por una pérdida de protagonismo de las instancias socializadoras y de cohesión social, por lo que todo parece válido y permisible.
Eso es lo que nos sucede, mi querida Costa Rica, la de las maestras normalistas, la de las madres y padres presentes, la de las jugarretas en las calles, la de los bailes colegiales, aquella patria de gran cantidad de valores y buenas costumbres, ha ido desapareciendo, dando lugar a esa sociedad posmoderna, que promueve la satisfacción inmediata del ego y nada más.
No permitiéndole un lugar a la “otredad”, no existe la sensibilidad para “amar al prójimo como a ti mismo” o la sencilla regla de oro del evangelio “Trate a los demás como usted quisiera que lo traten los demás”…
Ante este panorama tan sombrío y lleno de incertidumbre es que salimos hoy en día de nuestras casas, hacia nuestras escuelas y colegios, ya sean públicas o privadas, hacia nuestros lugares de trabajo o recreación. ¿Cómo nos vamos?, ¿qué pensamos en nuestro camino de ida?, ¿cómo reaccionar ante situaciones como la tragedia del 1º de julio?, en la que una de nuestras educadoras fue atacada en su propio lugar de trabajo? ¿Cómo interpretar la acción cometida por un adolescente en su estado de “venganza”?
Es por ello que hoy decido levantar mi voz, porque tengo esperanza, porque creo en los valores y en las buenas costumbres que me inculcaron en aquella Costa Rica, en la que nos enseñaron a respetar a la autoridad, fuese familiar, civil o religiosa. Aprendimos ese concepto y jamás cruzó por nuestra mente irrespetar ni al pulpero de la esquina.
Creo en los valores como el fundamento para poder hacer frente a las nuevas situaciones de vida que este mundo posmoderno nos ofrece en el diario vivir.
Al igual que usted y yo lo sabemos, en el problema está la solución, no nos ceguemos ante esta realidad, tracemos y emprendamos el camino a seguir, y que lo vean las futuras generaciones.
Practiquemos las buenas costumbres y vivamos centrados en los valores. Tomemos ya, de una vez por todas, nuestro rol en la familia. Rescatemos ese núcleo de la sociedad, que es nuestro ente socializador por excelencia desde ahora y por siempre, porque es que es allí donde debemos empezar. Enfoquémonos, prioricemos, avancemos apoyando a cuanta autoridad exista, al padre/madre de familia, al maestro, al profesor, al policía, al bombero, en un ambiente de respeto, no los desautoricemos.
La solución para nuestra añorada Costa Rica está en nuestras manos no la desperdiciemos.

Olman Vargas Rojas
Director Colegio Saint Mary
Guachipelín - Escazú