Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

Enviar
Jueves 17 Abril, 2014

1.300.000 personas y familias esperan un cambio en el gallinero


Pizarrón

¿Qué esperar del nuevo gobierno?

Del próximo Gobierno del Partido Acción Ciudadana (PAC) y del nuevo Presidente electo, Luis Guillermo Solís, se espera tanto como la gente que votó por él alberga en las esperanzas que le depositaron y confiaron, en lo que significa la palabra cambio, muchas veces empeñada en la campaña electoral, porque Luis Guillermo afirmó que hasta Laura Chinchilla llegaba la política, los políticos y los partidos tradicionales, y que con él se inicia una nueva Costa Rica y una nueva forma de gobernar, una era de participación ciudadana, con transparencia, sin corrupción.
El concepto de cambio es amplio, con muchas acepciones políticas, y ambiguo a la vez. Puede suceder como en la novela del Gatopardo, en que todo cambia para que todo siga igual… lo que nadie desea… ni el PAC ni Luis Guillermo, y menos, que los nuevos grupos emergentes al Poder saquen provecho de la situación y se constituyan en una nueva y cambiada burocracia, en una neoburguesía, y que nuevos sectores de clases incrustados en el Nuevo Poder gobernante se conviertan en nuevos oportunistas políticos, financieros, banqueros, empresarios y dirigentes sociales que se adapten a la nueva forma de ejercer el Poder y a la nueva forma de hacer política a partir del 8 de mayo.
Buena parte del electorado que le confió sus votos, y el mandato que de ellos surgió, espera que el 9 de mayo rueden cabezas de la administración pública y del sector privado. Esto no será fácil.
Luis Guillermo lo quiere y tiene certeza de que deben caer pero tiene que hacer expedientes que requieren tiempo, verificar con la Contraloría (CGR), la Procuraduría y la Fiscalía General de la República que los expedientes contengan los elementos suficientes y probatorios para solicitar renuncias o llevar a juicio a personas, y sociedades involucradas con los Gobiernos anteriores, por delitos asociados a corrupción, narcopolítica, malversación o desvío de fondos, que es en lo que una parte del electorado, en orgía vampírica de sangre, desde el 6 de abril prepara su paladar. Si lo logra, y lleva por lo menos un caso a estrados judiciales, bien sonado y bien castigado, los que esperan sangre iniciarán su satisfacción orgásmica política…
Se puede esperar que el nuevo gobierno inicie la política de la gallina y no la de la tortuga. La tortuga pone muchos huevos y no le dice a nadie. La gallina pone uno y lo cacarea, hace un escándalo. Así, con cualquier acción del Gobierno y sus instituciones, lo que satisfará sectores que verán resultados.
Del Programa del PAC este año solo se llevará a cabo lo que no dependa del Presupuesto Nacional de la República, que en noviembre de 2013 la Asamblea aprobó para ejecutar obras del gobierno de Laura Chinchilla durante todo 2014, que Luis Guillermo tiene que administrar y ejecutar. De lo no escrito y prometido, se esperarán, en lo que depende de procesos de gestión y de administración, novedades en agilizar trámites, desburocratizar, y cierta eficiencia y eficacia.
Luis Guillermo debe velar porque su gobierno no sea como un gallinero, donde las gallinas que suben al nuevo palo de gallinas, para hacer el ejercicio político de su encierro gubernativo de cuatro años, procuran que sus cuitas no ensucien a las que han bajado del palo… como ha sido lo tradicional… así todo sigue igual.
1.300.000 personas y familias esperan un cambio en el gallinero.

Vladimir de la Cruz