Pymes se apoyan de grandes empresas para exportar
“Con la marca privada hay beneficios para ambas partes, tanto para las grandes cadenas como para los pequeños productores”, expresó Freddy Marín, director comercial de Alimentos Kámuk. Archivo/La República
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Para las pymes, la manera más fácil y económica de entrar a mercados extranjeros y darse a conocer es a través de las marcas privadas.
Estas también se conocen como “marca de la casa”, que introducen minoristas o mayoristas para vender sus propios productos.
Un ejemplo de un gran minorista es PriceSmart, que tiene su propia marca privada, pero no todos los productos los fabrica.
A estas grandes cadenas acuden pymes como Alimentos Kámuk, de salsas; Alimentos Zúñiga, de snacks, y Fideos Precocidos de Costa Rica, que además de producir bajo su propia marca, genera para otras empresas.
Las pymes incorporan este modelo a sus procesos para ampliar sus canales de comercialización, además de generar alianzas con supermercados extranjeros.
“Las marcas privadas generan ventaja competitiva porque reduce la cantidad de integrantes en la cadena de valor”, dijo Freddy Marín, director comercial de Alimentos Kámuk.
Alimentos Kámuk tiene presencia en 25 naciones a través de la marca privada, y recientemente cerró tratos en Brasil, Chile e Israel.
En tanto, Alimentos Zúñiga se alió con Samai Natural Snacks en Ecuador, y además produce para marcas en todo Centroamérica.
Por el momento, la compañía hace plátanos tostados de distintos sabores, aunque espera diversificarse en el futuro, ante las exigencias de sus clientes.
Fideos Precocidos de Costa Rica, por su parte, produce para las principales cadenas del país, y afuera lo hace para compañías en El Salvador, Chile, Estados Unidos y Colombia.
Los mercados donde los productores nacionales tienen oportunidades de expansión son Estados Unidos, México y Canadá, según datos de la Promotora de Comercio Exterior.
En Estados Unidos y en México, las marcas privadas ocupan un 13% y un 8% de los productos, respectivamente, mientras que en Canadá es un 11%.

De esta forma, las grandes cadenas mejoran sus ganancias, se ahorran el proceso de producción y llegan a sus clientes de forma más efectiva, exponiendo su marca.
Las pymes también ahorran en la distribución, no gastan en la promoción del producto y aprovechan la logística de las grandes empresas.
“Si se sabe de la calidad del producto y de sus beneficios, se puede competir perfectamente contra otros oferentes mucho más grandes”, estimó Esteban Beirute, gerente de Mercadeo de Fideos Precocidos de Costa Rica.
Para producir como marca privada, las empresas deben adquirir certificaciones que solicitan las cadenas, como la ISO 9001:2008, de gestión de calidad, o la HACCP, de inocuidad alimentaria.
Además, tienen que someterse a auditorías de las cadenas interesadas y verificar que su producto cumpla con las normas sanitarias del país donde se va a comercializar.



 

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