Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 24 Febrero, 2015

Es obligado cuestionarse la asesoría que llevó al Presidente a desdecirse de promesas hechas de rebajar la electricidad


Trotando Mundos

Pueblo sufrido

Empieza a agotársenos la fe en que este podría resultar un buen gobierno. Las manifestaciones del señor Presidente, y algunas de sus decisiones, empiezan a parecer un poco erráticas. Entre éstas el problema energético y el Ministerio de la Presidencia.
Se hace difícil entender su insistencia en mantener al miembro del “clero” a viento y marea, cuando la popularidad del Gobierno se ha erosionado gravemente por su culpa, tanto a nivel del electorado como del Congreso.
Reiteramos que la existencia de otros problemas serios en el país que parecen no estar en el radar presidencial, hacen del luterano peccata minuta. En cambio la retractada del Presidente de lo que afirmó en California, New York, Washington, D.C. y Canadá nos tiene preocupadísimos.
No queda nadie en el país- ni Carlos Obregón, aunque no le importe- que no entienda que se nos está desgranando la mazorca de empresas extranjeras proveedoras de buen empleo principalmente porque el costo de la electricidad, dada la enorme carga que significa la mala administración y los malos manejos en el ICE, está literalmente destrozando nuestra competitividad. Es inconcebible que no se permita al Sector Productivo privado producir mucha más electricidad, a un costo muy inferior al que el ICE no tiene empacho en pagar por importaciones extranjeras.
Es obligado cuestionarse la asesoría que llevó al Presidente a desdecirse tan abiertamente de promesas hechas de rebajar la electricidad. Hasta una orden muy publicitada giró al ICE, la cual por supuesto Obregón se pasó por alto.
Súmese que podríamos enriquecer enormemente este país sí explotáramos adecuadamente NUESTRO petróleo y NUESTRO gas, pero esas iniciativas más bien las tienen sepultadas. Nos cansamos de oír el estúpido argumento ambiental, cuando hemos tenido la oportunidad de ver como se maneja el tema en países como Noruega, Suiza y Austria.
Mientras desperdiciamos esos importantes recursos el país está volviendo por la nefasta ruta del endeudamiento con bonos, como sí estos no hubiera que pagarlos. Cierto que no será en este Gobierno, pero esa es una visión irresponsable y cortoplacista de cómo manejar las finanzas del país.
Siga la sumatoria agregando que solo se le han hechos retoques líricos a la hemorragia de los beneficios sindicales, no obstante lo cual se sigue buscando una reforma fiscal. Es decir, más palo para el país sin siquiera tener la vergüenza de frenar muchas de las fuentes de corrupción por donde se va la suma más que generosa de impuestos que contribuye este pueblo. Porque el cuento de que tributamos poco es otro cuento chino.
Alrededor de 23% del PIB es abundante en un país sin ejército, gasto adicional que equivale a un 40% de los presupuestos en otros países. Pero sí pagamos el Social Security Tax más enorme del continente. A ese súmese que, en Nicaragua, Estados Unidos y la mayoría de otros países, la tasa anual de rodamiento de vehículos es un promedio de $50.00, mientras aquí la hemorragia pasa a en algunos casos del millón.
En otros países se puede importar cosas del diario vivir con centavos, pero aquí pasar por la aduana es un proceso doloroso. Por ello no se puede hablar de una carga social baja, sino de corrupción y despilfarro.
Como se ha comprobado en los medios sociales, todo aquí cuesta más. Ese esfuerzo monumental de los costarricenses tiene mucho que ver con el precio de la electricidad, pues no solo las empresas son golpeadas sin merced.
Quousque tándem Catilina…?


Humberto Pacheco A.
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