Prueba de fuego para la democracia
Enviar
Prueba de fuego para la democracia


Los 4,2 millones de electores salvadoreños convocados a las votaciones para designar un nuevo presidente tendrán la palabra final en torno al duelo político más reñido desde el fin de la guerra civil en ese país.
Mauricio Funes, un renombrado periodista sin pasado guerrillero que se convirtió en el candidato del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, ha logrado colocar a la agrupación política por primera vez como favorita en los sondeos de opinión para abrazar la victoria el domingo.

Una victoria de Funes pondría fin a 20 años consecutivos en el poder de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), quien se presenta a las elecciones con Rodrigo Avila como candidato a relevar al actual presidente Tony Saca.
Un triunfo del FMLN marcaría el viraje de El Salvador hacia la izquierda. Aunque es incierto el color que terminaría por adoptar un gobierno del Frente, y prematuro especular sobre posibles alianzas con gobiernos suramericanos, sí es definitivo que traería una ruptura con las políticas liberales de ARENA.
Además marcaría la primera alternancia en el poder de partidos políticos opuestos, una prueba de fuego para una democracia nacida después de una década de guerra civil y más de 75 mil muertos.
El domingo será la fecha definitiva para designar un nuevo presidente en El Salvador pues las leyes de ese país indican que ante la ausencia de más candidatos un ganador debe emerger así sea por un voto de diferencia.
Independientemente de quien resulte ganador, deberá enfrentar una dura realidad. El Salvador es uno de los diez países más pobres de América Latina con el agravante de que la crisis económica ha provocado un aumento en los intereses bancarios, reducciones en las remesas —segunda fuente de ingreso después de las exportaciones— e incrementos en los precios de los productos que golpean a los sectores más humildes.
El país sufre diariamente el preocupante promedio de entre diez y 12 homicidios, principalmente adjudicados a las pandillas.
La trascendental elección a la que se enfrentan los salvadoreños este domingo podría marcar la historia de ese país, y la maduración de su democracia.

Ver comentarios