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Lunes, 10 de diciembre de 2018



INVERSIONISTA


Prudencia: lo más recomendado para cierre del año

Redacción La República [email protected] | Lunes 19 octubre, 2015



Habrá que ser inteligentes y planificar lo que vayamos a adquirir como consumidores o empresarios para el cierre del año, a sabiendas de que el escenario para 2016 puede ser mucho menos favorable.
Ser prudentes y no pensar que las condiciones actuales de estabilidad se podrían mantener por mucho tiempo es lo más recomendado para el cierre de 2015.
Desde el punto de vista del consumidor, este debe ser cuidadoso en sus gastos y decisiones de inversión como es lo recomendable en tiempos de bajo crecimiento económico, comparar y evitar endeudamientos a tasas elevadas, ya sea por tarjetas de crédito o préstamos personales.
También es importante tratar de elaborar un presupuesto que contemple tanto gasto como ahorro.
Mediante estas prácticas quizá sí pueda percibir el ahorro que ha significado la baja en el precio de los combustibles y cuyo efecto domina hoy el comportamiento de la inflación.
Para el inversionista existen oportunidades de inversión que variarán dependiendo del objetivo de la inversión, plazo y niveles de riesgos que se deseen asumir.
Diversificar es lo más recomendable durante escenarios cargados de altos niveles de volatilidad, además de informarse bien y efectuar análisis rigurosos de los instrumentos que han de formar parte del portafolio de inversiones.
A dos meses y medio de cerrar el año, lo que se visualiza es una “aparente calma” en todos los indicadores económicos, pero no deje de tener “malicia indígena” para sus decisiones.
En lo macroeconómico podríamos ver muchas circunstancias, las tasas de interés siguen estables en ambas monedas. Y la tan esperada gestión de la Reserva Federal aun si decidiera realizar un ligero movimiento en lo que resta del año, tendría un impacto muy leve en el corto plazo.
En Costa Rica, las señales de un comercio, crédito y consumo desacelerados por la desconfianza que se siente en general por la economía, debería ser suficiente para que piense dos veces sobre cualquier nueva deuda, inversión o gasto innecesario que quiera realizar.
A esto se le añade que para finales de año, no hay señales de una solución fiscal o un plan B respecto al financiamiento del país que no tendrá Eurobonos en 2016, lo cual de existir habría generado confianza en el sector productivo y consumidores.
A lo externo, Estados Unidos no crece al ritmo que ellos mismos quisieran, la creación de empleo se estancó nuevamente e incluso la FED pareciera que no va a aumentar los tipos de interés en este 2015.
China por su parte, llena de interrogantes el mercado, que golpea a las economías europeas y norteamericanas, lo que de alguna manera se ve reflejada en la nuestra.
Lo mismo pasa con Brasil en el mercado regional.
La depreciación de las monedas en Latinoamérica se sigue dando, dejando a nuestro país bajo en competitividad respecto a este rubro, ya que el colón en su lugar sigue teniendo presiones de apreciarse.
El único punto positivo se mantiene en el precio internacional del petróleo, que continúa bajo, dando un leve respiro al país respecto a su factura petrolera, pero esto cada vez se diluye más.
Por el momento, todo hace pensar que esta Navidad “el saco de Santa” no estará tan rebosante como en años anteriores, aplicando la metáfora en lo económico.