Proyecto de multas con cámaras reviviría en tres años
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Cosevi busca implementar nuevo sistema en vías de velocidad

Proyecto de multas con cámaras reviviría en tres años

Escollos legales impiden desarrollar proyecto a la brevedad

Utilizar la tecnología para controlar la velocidad en las carreteras de nuestro país no sería posible hasta dentro de tres años, luego de que se hayan hecho cambios legales que permitan poner multas bajo este sistema.

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Ese es el principal escollo para que empiecen a funcionar las cámaras de seguridad, una tecnología que se utilizó en la anterior administración y que en un par de ocasiones fue echado abajo por acciones de inconstitucionalidad acogidas por la Sala IV.

En otras palabras, el regreso de las cámaras a las vías nacionales no es un tema financiero sino de índole legal.
“Este proyecto de cámaras consideramos que es importante y muy necesario y debe estar implementado a la mayor brevedad posible. Si de nosotros dependiera, este proyecto ya funcionaría desde el año anterior”, dijo German Valverde, director ejecutivo del Consejo de Seguridad Vial.
Por un lado, las autoridades no pueden imponer infracciones a los conductores porque se violenta un principio de privacidad. Tampoco es factible fotografiar la placa del vehículo para multar a su dueño, ya que no es posible comprobar que este haya cometido la infracción.
La salida sería estudiar qué acciones han realizado en otros países para poder aplicar las multas y determinar las que constitucionalmente podrían ser viables en Costa Rica. Ese estudio se realizaría durante 2015, explicó Valverde.
Para 2016 habría que desarrollar los estudios de factibilidad y diseñar el cartel para que un año después se pueda hacer la contratación del servicio.
Sería imposible hacerlo antes, porque sin la certeza jurídica se podría caer en el riesgo de hacer una inversión millonaria que se venga abajo nuevamente ante un recurso en la Sala Constitucional.
Pese a los cuestionamientos del sistema, durante su funcionamiento este probó ser muy efectivo. Aparte de las multas masivas, que superaron las 850 mil, se detectó una disminución importante en la velocidad excesiva de los conductores en los puntos donde se sabía que estaban instaladas las cámaras.
El proyecto anterior fue un plan piloto hecho en alianza con Racsa, empresa que instaló las cámaras en algunos puntos, como la autopista General Cañas.
Sin embargo, recursos contra el derecho a la privacidad y el cobro excesivo de las multas fueron acogidos por la Sala Constitucional, por lo que el sistema duró pocos meses.
Para el nuevo proyecto no se tiene determinado todavía cuál sería el monto de la inversión requerida, pero sí se instalarían cámaras en algunos puntos de alta velocidad en la autopista General Cañas, las rutas 2, 27 y 32, y en la nueva autopista entre Cañas y Liberia.

Rodrigo Díaz
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