Próxima decisión de la Fed no debe responder a un plan
¿Cuánto subirán las tasas y con qué rapidez? Cabe esperar que la respuesta sea que la Fed no lo sabe, ya que la política debe depender del comportamiento de la economía en los próximos meses, y eso es incierto. Bloomberg/La República
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 Durante la mayor parte de los últimos 12 meses, los inversores se preguntaron cuándo la Reserva Federal de los Estados Unidos empezaría a elevar las tasas de interés.
Respondida esa pregunta, la atención se ha concentrado en los probables patrones de incrementos de los próximos meses y años: cuánto subirán las tasas y con qué rapidez.


Cabe esperar que la respuesta sea que la Fed no lo sabe, ya que la política debe depender del comportamiento de la economía en los próximos meses, y eso es incierto. Comunicar esa política, sin embargo, es problemático.
Es tanto lo que depende del perfil de los futuros cambios de la tasa de interés, que los analistas examinan cada palabra de la presidenta de la Fed, Janet Yellen, y sus colegas en busca de sentidos ocultos, revelaciones accidentales e intenciones predeterminadas que la Fed (por algún motivo) no da a conocer.
Para hacer frente a eso, la Fed debe seguir haciendo hincapié en la marcha de la economía y despejar toda idea de un plan.
Por el momento, mantener la mente abierta es más importante que nunca. Los aspectos de esa expansión son conflictivos, y sus causas aún no resultan claras. El crecimiento es constante pero lento. La economía ha vuelto al pleno empleo, según se lo mide de manera convencional, pero hay pocos indicios de inflación salarial o de los precios.
Mediciones más amplias, como la cantidad de personas que trabaja media jornada y preferiría hacerlo a tiempo completo, apuntan a un persistente rezago del mercado laboral.
La Fed tuvo razón al empezar a endurecer la política monetaria antes de que la inflación comenzara a acelerarse, ya la política funciona con cierto retraso. Esperar demasiado es arriesgado, dado que podría exigir entonces incrementos mayores y más abruptos de las tasas de interés.
De todos modos, la Fed debe tener cuidado de no adelantarse demasiado a lo que suceda con los precios.
Uno de los factores más importantes a la hora de decidir lo que significa “adelantarse demasiado” es la disposición de la Fed a permitir que la inflación suba de forma temporaria por encima de su objetivo de 2%.
Cuanto más tranquila esté respecto de un breve incremento fuerte, más paciente podrá ser en relación con el perfil de los aumentos de las tasas de interés.
Yellen ha dicho que el objetivo de la Fed es sólo ese, no fijar un límite, lo que implica que se tolerarán los breves aumentos excesivos, tal como se han tolerado los persistentes períodos de inflación por debajo de la meta.
Pero los pronósticos de inflación no parecen respaldar esa posición. La inflación se va acercando de forma muy gradual a su objetivo, pero nada indica que irá más allá.
Los mensajes ambivalentes de ese tipo no son útiles.
Por otra parte, los indicios sobre las estimaciones de la Fed en cuanto a inflación no son el único caso. Yellen ha dicho con frecuencia que las políticas de tasa de interés “dependerán de los datos” en lugar de seguir un programa predeterminado.
Dennis Lockhart, sin embargo, el presidente de la Fed de Atlanta, dijo otra cosa en una entrevista.
“Un ascenso gradual significa no en cada reunión”, dijo. “Es más probable que el incremento de las tasas de interés sea una reunión de por medio”. “Una reunión de por medio” no es algo que dependa de los datos.


 

 


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