Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 19 Octubre, 2011


¿Protegiendo empleos en Costa Rica?


La noticia reciente que por lo menos tres millones de empleos que había exportado a China los Estados Unidos estarán regresando a su país de origen en los próximos tres años, debería provocar alguna preocupación en Costa Rica. Una combinación de factores incluyendo la revaluación del yuan, el crecimiento de los salarios y otros costos en China, ha llevado a varias empresas estadounidenses a la conclusión que ya no hay un ahorro suficiente para justificar mantener operaciones en ese país.
Bajo el liderazgo del “Zar de Empleos” Jeff Immelt, los Estados Unidos estudia costos en otros países, incluyendo a la India e Irlanda, para decidir si pueden repatriar algunos de los puestos de trabajo exportados a esos países. En un momento en que hay argumentos importantes a favor de empresas que deciden restablecer o mantener sus operaciones dentro de los Estados Unidos, ¿es oportuno que Costa Rica decida establecer impuestos sobre las corporaciones instaladas en el país dentro del régimen de las zonas francas? Si se combinan esos impuestos con el costo que les ha implicado la revaluación del colón y los aumentos en los salarios que han sido dictaminados en los últimos tres años, ¿no será posible que decidieran algunos que ya es hora de regresar a Norteamérica?
Antes de venir a Costa Rica sabían que la infraestructura nacional, incluyendo carreteras, puertos y aeropuertos, es sumamente deficiente, pero los costos bajos combinado con una fuerza laboral de lujo, culta, educada y trabajadora, compensaban por los defectos. Ahora el gobierno pretende agregar un componente que sube los costos y que no fue parte del acuerdo cuando invirtieron acá.
Las zonas francas generan más o menos 60 mil empleos directos y 130 mil indirectos. En general los directos son bien pagados y los patronos están al día con la Caja, en contraste con algunos patronos nacionales, incluyendo el propio gobierno. Un factor que ha hecho atractivo a Costa Rica son los “clusters”; varias empresas que ocupan un cierto tipo de tecnología y mano de obra se han juntado en el país. Si huyen dos o tres operaciones claves, y es una posibilidad real con la imposición ahora propuesta en el Paquete Fiscal, es posible que otras les siguieran.
Debería quedar claro en el debate sobre el tema de imponer en las zonas francas que las empresas que operan en las mismas no venden nada en el mercado local. Toda su producción se exporta; dependiendo a cuál mercado hay fórmulas para calcular lo que es el insumo nacional y lo que contribuye a las utilidades. Pero es un proceso engorroso que, entre otras cosas, exigiría a las empresas a dar al gobierno nacional sus balances universales y que las autoridades luego decidieran lo que deben. Con esto se agregan más costos para operar en Costa Rica.
Hay componentes del paquete fiscal que realmente pudieran ayudar a resolver los problemas financieros del gobierno nacional. Pero al imponer a las zonas francas más bien pudiera peligrar la situación fiscal, si se pierden miles de empleos.

Carlos Denton
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