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Domingo, 25 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


Proteccionismo agrícola ¿hay una política alternativa?

Ecoanálisis Consultores [email protected] | Viernes 19 julio, 2019


Eco del Mercado


Ricardo Monge González, Ph.D

Consultor fundador de Ecoanálisis


Los países que logran mejorar sustancialmente sus niveles de vida, lo hacen por medio de una transformación productiva que les permita moverse hacia la producción de bienes y servicios con mayores niveles de productividad. Costa Rica no es la excepción. Sin embargo, nuestro país sigue siendo uno de ingreso medio con serios problemas sociales como la pobreza, el desempleo y la desigualdad. Para lograr mejores resultados debemos retomar la senda de la transformación productiva y profundizar la apertura comercial. Un ejemplo puede ayudarnos a comprender el tipo de políticas que debemos abandonar y aquellas que debemos adoptar si queremos obtener diferentes resultados en cuanto a crecimiento, inclusión y pobreza. Tomemos el caso del arroz. Está muy bien documentado que el proteccionismo a esta actividad sólo favorece los intereses de unos pocos y grandes productores e industriales nacionales, en detrimento de los productores más pequeños y los consumidores locales. En el caso de los primeros éstos siguen vegetando en la frontera agrícola sin mayor apoyo en materia de tecnología e innovación, mientras al mismo tiempo los grandes y poderosos productores acrecientan sus ingresos mediante la extracción de rentas a los consumidores más humildes (mayores precios). La experiencia reciente de Argentina demuestra que es posible apoyar a los productores más pequeños y al mismo tiempo beneficiar a los consumidores del arroz. Hasta 1998 en el Noreste de Argentina sólo se producía una variedad de arroz de baja calidad, resistencia y productividad, destinada al mercado de Brasil. En 1999 con la devaluación del real en Brasil, el sector arrocero argentino perdió competitividad. Ante dicha situación, la Fundación Pro-Arroz (una fundación de productores locales) buscó el apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Agraria (INTA) para mejorar la productividad de la actividad arrocera, toda vez que desde inicios de los 90s, el INTA venía desarrollando una nueva variedad (Camba) de mejor calidad y mayor productividad en arroz. Así, en vez de hacer cabildeo para buscar mayor protección contra las importaciones, la Fundación Pro-Arroz decide apoyar financieramente al INTA-Concepción, para lo cual solicita el apoyo de sus miembros. Además, a instancias de Pro-Arroz, el Estado Provincial introduce un impuesto a los productores de arroz que va directamente a financiar las actividades de investigación del INTA-Concepción. Este es un claro mecanismo para evitar el problema del parasitismo (free riding), donde el Estado ayuda a resolver problemas de coordinación del sector privado. Los productores de arroz no solo pagaron el nuevo impuesto, sino que colaboraron prestando sus campos para la experimentación necesaria con la nueva variedad producida por el INTA. Como resultado, el sector arrocero argentino rápidamente ganó en productividad y recuperó su competitividad. Una mejor política que el proteccionismo en Costa Rica para el sector arrocero debería incluir los siguientes elementos: Primero, eliminar el proteccionismo arancelario y no arancelario en forma gradual, pero con una fecha límite pre-establecida para llegar a cero. En forma paralela, ayudar a los pequeños productores de arroz a mejorar su productividad, siguiendo el ejemplo de Argentina; o bien, ayudarles a reasignar sus recursos hacia nuevas actividades más competitivas (reconversión productiva). Para ambas alternativas existen recursos disponibles en CONARROZ y en el Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD). Estos recursos pueden usarse, entre otras cosas, para: (i) determinar el nivel de productividad de los diferentes productores de arroz y así poder identificar los potenciales beneficiarios del nuevo esquema; (ii) establecer un paquete de capacitación y asistencia técnica apropiado para estos productores; (iii) diseñar e implementar una línea de crédito especial, donde inclusive se pueden complementar estos esfuerzos, con instrumentos paralelos como los fondos de garantías y avales del propio SBD y del IMAS; y (iv) brindar apoyo económico durante la transición a los productores en condiciones de pobreza, para garantizar ciertos niveles de consumo. Adoptar un conjunto de políticas óptimas en lugar del proteccionismo, requiere entender el problema en marras y trabajar fuertemente en el diseño e implementación de dichas políticas. La solución fácil políticamente, es la de brindar protección a un grupo bien organizado, en detrimento de la mayoría, la cual generalmente cuenta con pocas o nulas posibilidades de defensa ante el proteccionismo contra las importaciones.