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Prosiguen ataques criminales en Río de Janeiro

Los ataques de grupos criminales prosiguieron ayer Rio de Janeiro por cuarto día consecutivo pero con menor intensidad y esta madrugada apenas se registraron incidentes violentos, si bien la policía informó de un herido en un tiroteo y siete vehículos incendiados.
La decisión de la policía de reforzar su presencia en las calles, ocupar las favelas donde actúan los narcotraficantes y enviar a presidios de máxima seguridad a ocho jefes de la banda criminal acusada de los ataques al parecer ha empezado a surtir efecto.
El menor número de incidentes registrado en la madrugada contrastó con el del miércoles, hasta ahora el día más violento, cuando bandas armadas prendieron fuego a 32 vehículos, incluidos diez autobuses. Al menos 15 de los atacantes resultaron muertos en enfrentamientos con la policía.
Ante el agravamiento de la ola de violencia, la policía ha ocupado 27 favelas, entre ellas la de Vila Cruzeiro, considerada como una de las más peligrosas de la ciudad debido a que le sirve de refugio a numerosos miembros de bandas de narcotraficantes.
Según el último boletín divulgado por la Policía Militarizada, los enfrentamientos entre uniformados y narcotraficantes desde el lunes han dejado 23 presuntos delincuentes muertos y 47 detenidos, así como dos policías heridos pero fuera de peligro.
En los cuatro días de combates, la policía ha decomisado 29 pistolas y revólveres, 10 fusiles, dos escopetas, un subfusil, cinco granadas, dos bombas caseras, un cóctel molotov y nueve artefactos explosivos.
Pese a que en menor número, los ataques prosiguieron en la madrugada de hoy, en la que fueron incendiados tres autobuses, tres automóviles y una furgoneta de transporte público.
Según la policía, desde la noche del miércoles se registraron cuatro incidentes graves, entre ellos un tiroteo en el que fue herido el conductor de uno de los autobuses incendiados, así como asaltos a los ocupantes de vehículos en Barra de Tijuca, en la zona oeste de Río de Janeiro; Laranjeiras, en la zona sur, y en Mesquita, uno de los municipios del área metropolitana.
La policía concentró sus operaciones ayer nuevamente en la favela de Vila Cruzeiro y en el llamado Complejo del Alemán, un conjunto de barriadas pobres controlado por bandas armadas.
El Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), la unidad de elite de la policía y responsable por la ocupación de estas favelas, fue reforzado ayer con vehículos blindados, armas, munición, anteojos de visión nocturna y material de guerra cedido por la Marina.
La ayuda logística fue solicitada por la gobernación de Río de Janeiro y autorizada por el Ministerio de Defensa.
Las autoridades de Río, que será una de las subsedes del Mundial de Fútbol de 2014 y la sede de los Juegos Olímpicos de 2016, han atribuido los ataques a una represalia de los grupos criminales que fueron expulsados por la policía de importantes favelas en las que controlaban el tráfico de drogas.


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