Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 23 Enero, 2015

El decano de la Escuela de Negocios de Harvard afirma que estudiar ingeniería le impregna al individuo una orientación pragmática, práctica


Profesiones para aspirar a la cumbre

Una investigación para determinar las más exitosas empresas de América, Europa, Asia y Australia, siguiendo una serie de indicadores formulados por expertos para Harvard Business Review, nos muestra una serie de características que tienen los que llevan el timón de cada una de esas corporaciones.
Si nos concentramos en las 100 empresas más exitosas, uno de los elementos que se destacan es la profesión que tienen los presidentes ejecutivos (CEO). El estudio muestra que los ingenieros tienen una capacidad especial para llegar a la cumbre. Lo curioso es que no por el dominio de su especialidad, sea electrónica, industrial, civil…, sino por su formación como ingenieros propiamente tal.
Si bien la maestría en administración de empresas o negocios (MBA) es una línea natural (como profesión) para la dirección de empresas, un título de ingeniero es una línea no natural, pero muy efectiva, para asumir este tipo de posiciones. Si el ingeniero, además, corona su grado académico con un MBA, crea un coctel vigoroso.
El 61% de los CEO de las 100 más exitosas empresas de los cuatro continentes citados tiene un título de MBA, ingeniería o una combinación de ingeniería con un MBA (en ese orden). El resto está algo disperso, donde predominan los dueños, familiares, herederos, otras profesiones, etc.
¿Por qué los ingenieros llegan a la cúspide de las pirámides organizacionales más fuertes y exitosas? El decano de la Escuela de Negocios de Harvard afirma que estudiar ingeniería le impregna al individuo una orientación pragmática, práctica. Agrega que la ingeniería engendra en la persona el espíritu de construir cosas que funcionen, sin importar si se trata de máquinas o una estructura o una organización.
La ingeniería también enseña a tratar de hacer cosas eficientemente, con resultados confiables y con un margen de seguridad. Al ingeniero se le hace pensar acerca de los costos versus el desempeño. Todo esto es relevante cuando se piensa en organizaciones.
Por varios años ejercí como profesor del Programa de Maestría en Administración de Empresas del Instituto Tecnológico de Costa Rica, caracterizado entonces porque el 70% o más de los participantes eran ingenieros con experiencia profesional. Siempre me fue notoria la capacidad de estos profesionales para enfrentar los fenómenos propios de la alta dirección.
Costa Rica debería incentivar a los estudiantes que deseen seguir carreras de ingeniería de buena calidad, ya que tenemos indicadores bajos en este sector. En los países que han logrado su desarrollo se da especial atención a este tipo de formación. En otras columnas he dado cifras y propuestas.
Sin embargo, no olvidemos la regla: el título es la entrada a la organización, después el éxito lo determina la calidad de la formación recibida y la capacidad de cada uno para aplicar exitosamente sus conocimientos en el campo de batalla. Por eso, no todos pueden alcanzar la cumbre.

Arturo Jofré

arturojofre@gmail.com