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Martes, 20 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


Privacidad, dignidad y vicios

Humberto Pacheco [email protected] | Martes 23 junio, 2009



TROTANDO MUNDOS
Privacidad, dignidad y vicios

La República ha puesto de sobreaviso a los ciudadanos, en dos ediciones recientes, que su privacidad bancaria está en manos de diletantes y que el tan respetado proceso judicial necesario para liberar su información personal quedó en el canasto de la basura. Esto- sin duda- lo sabían en detalle quienes, en el Ministerio de Hacienda, además le mintieron a la OCDE diciéndole que en Costa Rica tenemos acciones al portador (derogadas hace tres décadas en la Administración de don Luis Alberto Monge). Dicha información causó que esa organización tildara al país de cueva de malhechores.
También sabían en Hacienda que este país está a la cabeza de la lucha contra el lavado de dinero y contra las drogas y que tenemos un tratado de intercambio de información tributaria con los Estados Unidos que data de un cuarto de siglo. ¿Entonces, qué velado propósito los movió a dar información falsa e incompleta a la OCDE que sabían que daría armas a su infame gerente para manchar nuestro buen nombre? ¿Es que contaban con que este país correría a ponerse de rodillas y eso serviría su ulterior propósito? ¿Porqué no le han aclarado a la OCDE que se equivocaron y que Costa Rica es una nación más digna que cualquiera de esos huecos en la pared a los que la OCDE tildó de blanco rosado? Bastaría con que le enviaran el artículo de La República.
¿Es que los diputados están demasiado ocupados con la campaña política para preguntarse y preguntarle a Hacienda el porqué permitió —y hasta incentivó— que se nos vilipendiara ante los ojos del mundo? ¿Es que a ninguno de esos señores que se rasgan vestiduras cuando hablan de soberanía les molesta que se ofenda a nuestro país? Esto amerita una investigación legislativa.
Daniel Ortega llevó su cinismo al extremo de negarle a Costa Rica la presidencia del SICA que le corresponde, intentando por todos los medios que los guatemaltecos se hicieran con el cargo. Su envidia por esta nación que ha aceptado tanto desempleado de Nicaragua, es cada vez más evidente. Ese perturbado mental que tiene arruinado a un país rico como Nicaragua, también le reclamo airadamente a los norteamericanos el que le pararan una ayuda voluntaria que le estaban dando. Cual sí tuvieran derechos adquiridos, sus esbirros se lanzaron a pedir que se declarara non-grato al embajador y todos aprovecharon para lanzar sus acostumbrados insultos contra los norteamericanos. Quien sabe cuantos “negocitos” se les truncaron.
De hecho, algunos mendigos no solo no tienen dignidad sino que les sobra cinismo. Eso sí, de honrar sus deudas nada; de los quinientos millones de dólares en electricidad que nos robaron ni se habla (de verdad que en este país fuimos majes dándoles fiado).
Dos campañas bien intencionadas que pretenden combatir el fumado y el consumo de licor, nos preocupan. Sabemos ambas cosas muy dañinas para la salud y para la juventud, pero las medidas que se tomen para combatirlas deben ser inteligentes y sutiles. Subir los impuestos no va a reducir su consumo; va a estimular su contrabando. Prohibir su consumo solo logrará estimular la reacción del fruto prohibido. Otra cosa es limitar, hasta donde la ley lo permita, la propaganda que hace creer a los jóvenes que fumar ó beber es cool. Sobre esa sí se hace necesario actuar. Usando los criterios de mérito que aplican para la propaganda farmacéutica, es posible restringir los falsos méritos que se le atribuyen a ambas drogas.

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