Presidente de Ecuador enfrenta división en partido gobernante
Moreno ha criticado la forma en que Correa manejó las finanzas del país. Bloomberg/La República
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El intento del presidente ecuatoriano Lenín Moreno de seguir su propio camino luego de una década de gobierno de Rafael Correa cobró fuerza el miércoles en tanto el vicepresidente, Jorge Glas, acusó al mandatario de traicionar al partido gobernante.

Moreno fue el candidato de Alianza País (AP), el partido de Correa, con la promesa de avanzar en las políticas de bienestar social de su predecesor, pero desde que entró en funciones ha adoptado una estrategia pragmática que ha generado tensiones con los miembros leales al partido. Correa ha calificado en varias ocasiones de “mediocre” y “desleal” a Moreno, quien fue su vicepresidente entre 2007 y 2013.

Con Glas a la cabeza, los leales a Correa buscan presionar a Moreno para que vuelva al redil, dijo el politólogo Luis Verdesoto, AP podría tratar de destituir a Moreno, pero carece de fuerza suficiente en el Congreso, dijo el politólogo Luis Verdesoto.

Moreno ha criticado la forma en que Correa manejó las finanzas del país, lo que ha llevado a Glas a acusar al Presidente de “manipular las cifras económicas” en un intento de demostrar que “Revolución Ciudadana hizo un manejo pobre de la economía”.

Moreno sostiene que el país necesita dinero y también ha decidido aumentar la producción de petróleo de Ecuador a pesar de los acuerdos de producción de la OPEP y de las tradicionales prácticas de Correa, un firme partidario de la OPEP”.

Los votantes parecen aprobar la postura de Moreno, dado que su nivel de aprobación subió al 70,3% en una encuesta de Cedatos, casi 20 puntos porcentuales más que su estrecho margen de victoria en la elección. También los bonos han subido en tanto Moreno se ha distanciado de su antiguo mentor, lo que implica una política económica menos populista.

Glas, que también se desempeñó como vicepresidente de Correa, se encuentra atrapado en lo que se ha convertido en un escándalo regional centrado en la constructora brasileña Odebrecht. El vicepresidente niega todo tipo de conducta inapropiada.

El Congreso tiene la facultad de destituir tanto a Moreno como a Glas, pero ni AP ni los partidos opositores de orientación conservadora cuentan con la mayoría de dos tercios necesaria para someterlos a juicio político. Los partidos opositores y una organización de lucha contra la corrupción exigieron la renuncia de Glas. Moreno no puede destituir a Glas, pero puede despojarlo de funciones en el gobierno.


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