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Imagen con fines ilustrativos. Shutterstock/La República
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El reto para el próximo gobierno que liderará el presidente electo Carlos Alvarado, en lo económico es muy grande se enfrentará al mayor déficit fiscal de los últimos 30 años, sin muchos instrumentos para financiarlo, sin permiso para emitir en el extranjero, con vencimientos millonarios todos los cuatro años y con la presión de una rebaja en la calificación de riesgo.

Además, es posible que ni siquiera tenga un plan fiscal que le genere recursos nuevos (habrá que ver si el compromiso político por aprobar el proyecto que traerá el IVA, fortalecerá renta y si la regla fiscal continúa), algo que podría desgastar aún más.

Otro panorama negativo es que la economía a pesar de que se ha recuperado desde diciembre sigue lenta, lo que significa menos recaudación de impuestos y más incertidumbre.

El consumo sigue desacelerado, y esto hace que las personas no estén gastando, el crédito está estacionado, y el desempleo continúa como uno de los lunares más grandes que tiene el país, principalmente en los jóvenes y zonas rurales.

Ni que decir del problema actuarial que afronta el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja, en general.

Para buscar soluciones, su equipo económico será liderado por Edna Camacho, quien es parte de la fórmula de la alianza con Rodolfo Piza, entre otros que son parte de esa fórmula están Alberto Franco, Édgar Robles, Javier Chaves, Pablo Villamichel, Roxana Morales, Sol Echeverría, José Francisco Pachecho, Jorge Guardia, André Garnier, Ottón Solís, entre otros.

Primer reto: No entrar en impagos

Lo primero que debe hacer el presidente Alvarado es tener un plan para que el país no llegue a estar en impago (default).

Si la proyección del Banco Central de un déficit al 8% del PIB en 2019 se llega a dar, las luces rojas de un posible default estarían encendidas.

Si con un déficit del 6,2% del PIB el año pasado, ya vivimos presiones de tasas de interés, incertidumbre de los consumidores e inversionistas, problemas de liquidez en Hacienda, advertencias de las calificadoras de riesgo y un estrujamiento por los recursos, analice cómo sería el panorama si no hay solución fiscal.

Un déficit fiscal de casi el 8% al cierre del segundo año de este gobierno, sería letal para pensar en más empleos, menos pobreza, inversión en infraestructura, seguridad, en general para ejecutar cualquier acción.

La solución debe empezar por una fórmula para bajar los gastos, ya sea con un programa de movilidad laboral en el sector público, salario único, así como tener claro el tema de la regla fiscal, entre otros.

En cuanto a los ingresos, lo primero es tener un Impuesto al Valor Agregado en lugar del General de Ventas, que aumente la base, y modernizar más la autoridad tributaria para hacer más eficiente la recolección de impuestos.

Parte de esto se solucionaría si se llega a aprobar a finales de este mes el proyecto que se discute en la Asamblea por la vía rápida de fortalecimiento de las finanzas públicas, pero no será suficiente, sería solo un parche.

Buscar medidas para bajar la informalidad y el contrabando son dos buenas acciones que darían recursos al Gobierno.

Segundo reto: Tomar en cuenta los vencimientos de la deuda

Más de un tercio de la deuda del Gobierno central se vence en la próxima administración de Carlos Alvarado.

Solo este año, los vencimientos de la deuda son grandes por cerca de ¢1,3 billones (restando lo que ya se pagó en enero), según la presentación del Plan de Endeudamiento que realizó Hacienda el 23 de febrero pasado.

El miércoles pasado, Hacienda pagó más de $187 millones en un vencimiento importante, recursos que logró captar el viernes anterior a la Semana Santa en una subasta en la que logró colocar $514 millones.

Para el próximo año y en 2020, Hacienda deberá pagar en vencimiento un monto cercano a los ¢1,2 billones.

Para 2021 y 2022, la presión es un poco menor, pero sigue siendo alta, entre ¢900 mil millones y ¢1 billón respectivamente.
La gran pregunta será: ¿Conservarán el mismo plan de seguir solo estrujando el mercado interno? ¿Vendrá nueva emisión de eurobonos?

Tercer reto: Impulsar el crecimiento económico

A la nueva administración Alvarado le tocará “bailar con la más fea” en lo económico, con muchas presiones, como son el alza en las tasas de interés, una economía nacional desfavorable y con mucha incertidumbre por los agentes económicos, tanto inversionistas, como consumidores, además con expectativas de una mayor inflación.

A eso se le debe añadir que ya no hay “vientos de cola” de mercados internacionales, más bien existen presiones por aumento de tasas de interés en Estados Unidos, mayores precios en el petróleo que aumenta nuestra factura, incertidumbre sobre acciones que puede tomar la administración Trump respecto al comercio, entre otras.

El alza en tasas es muy sensible, principalmente por el alto endeudamiento de los costarricenses cercano al 3% del PIB (solo en tarjetas de crédito).

Sin una política correcta en el manejo de la deuda para financiar el déficit, quienes sentirán las consecuencias son los consumidores, que cada vez deberán pagar más en sus cuotas de créditos de consumo, tarjetas, vivienda y hasta automóviles, sin importar en qué moneda estén endeudados.

Los nuevos empleos ofrecidos en campaña no llegarán tan pronto, ya que sin una economía acelerada y con incertidumbre, eso es imposible; los empleadores no contratarán nuevos trabajadores, ya que sus expectativas de ampliar operaciones están varadas.

Lo mismo pasa en lo público, un Gobierno con el déficit tan grande no puede pensar en realizar contrataciones, ya que eso significaría aumentar el gasto, algo que dispararía aún más al alza ese indicador.

Por último, es claro que la inflación será mayor, entonces los consumidores sentirán que su dinero alcanza menos para adquirir los bienes y servicios cotidianos; un alza en los combustibles, transporte, alquileres es de esperar en el primer semestre de 2018.

Cuarto reto: Fortalecer el régimen de pensiones

Muchas dudas existen respecto al tema del régimen del IVM de la Caja, varios estudios actuariales se han realizado en los últimos años, sin tener una verdadera solución al respecto.

El año pasado fue la UCR la que presentó el último, planteando varias soluciones al respecto, pero sin acciones concretas tomadas por las autoridades.

Igualmente, a finales del año pasado, se presentaron 34 recomendaciones que salieron de las Mesas de Diálogo entre los sectores público y privado así como de de la misma Caja, pero por el momento no se sabe con exactitud qué ha pasado.

Esta semana en La República, se analizarán las posibilidades que hay y las acciones que se han tomado respecto a una solución financiera que consolide el régimen de pensiones.

Puntos más críticos

Estos son los puntos más críticos que deberá enfrentar el presidente Alvarado.

Miguel Ángel Rodríguez
Economista
Expresidente de la República


Es necesario la reducción del gasto

Eficiencia de la administración pública y reducción del gasto corriente respecto al PIB. Solución: medidas objetivas para calificar como buenos y excelentes a los funcionarios, y un límite a la proporción que son excelentes y otro a la proporción que pueden ser calificados como buenos. Responsabilidad directa del Presidente en la eliminación y simplificación de trámites
Desempleo y capacitación para el empleo. Solución:  Intervenir el INA, y que este Instituto contrate cursos de capacitación en campos de gran demanda, educación dual y fortaleciendo la educación técnica, dejándola en cinco años. Quien quiera ir a la academia deberá hacer un año más. Exámenes de conocimiento a los maestros en matemáticas, lenguas y ciencias antes de nombrarlos, acompañamiento durante el primer año de labores y evaluación continua.
Falta de planificación adecuada y detallada de obra pública y necesidad de acelerar mucho la inversión en infraestructura. Solución: Dejar el CONAVI solo para mantenimiento, y dedicar más recursos a la adecuada preparación de proyectos, volver a la concesión de obra pública.

Daniel Suchar
Experto financiero
Analista independiente

Deben venir cambios en el presupuesto

Se encontrará con el reto de acortar la brecha del déficit fiscal basado en acuerdos con la Asamblea y poder llevar a cabo el Plan de Fortalecimiento Fiscal que hace unos días, se puso como prioridad en el actual plenario legislativo.
Una vez que tenga esto, tendrá el reto de convencer a la población de que se migrará de un Impuesto de Venta a uno al Valor Agregado, sumado a la eficiencia del uso de los recursos, será una prioridad que el Presidente tendrá que asumir desde su primer día de mandato.
Pero sobre todas las cosas, deberá promover dentro del sector público el entendimiento de los cambios drásticos del presupuesto nacional y que debe ser una solución para todos por igual.
Respecto al desempleo, deberá promover en dos vías paralelas, la generación de puestos de trabajo a través de Inversión Extranjera Directa (haciendo más atractivo a Costa Rica, más que todo en temas administrativos y de infraestructura); además el desarrollo de las pymes (que generan el 35% del PIB y el 78% del parque empresarial) a través de créditos baratos para dinamizar este sector de la economía costarricense.
 

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