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Jueves 31 Mayo, 2012

Precariedad laboral

El debate que se ha desarrollado en los últimos tiempos por distintos sectores sociales que defienden la juventud, gravita en la falta de empleo o bien la calidad del mismo para los recién graduados.
En Costa Rica este sector social identificado generalmente con un grupo etario joven está incorporado dentro de la llamada “Generación Y”, la cual se crió en una etapa donde el mundo retomaba su crecimiento económico y los avances tecnológicos se dispararon, es por ello que estos jóvenes desean “comerse el mundo”. Además llevan un estilo de vida acomodado, utilizan tecnología de punta, como las redes sociales, y tienden a posponer el matrimonio, para crecer profesionalmente, así como aumentar su esfera patrimonial.
Adicionalmente, distintos estudios europeos sobre este sector han señalado un fenómeno interesante y radica en el hecho de que estos jóvenes profesionales y altamente capacitados duran poco en sus cargos, ya que no son fieles a las empresas donde laboran ¿Qué genera esta situación? La respuesta es sencilla, muchos jóvenes no se sienten valorados en sus trabajos (profesional o salarialmente), situación que tiende a desmotivarlos, provocando que busquen nuevas oportunidades.
Esto se debe en una mayoría de casos, a que encuentran en sus primeras experiencias laborales patronos groseros incapaces de decir gracias, o dar los buenos días, largas jornadas laborales sin remuneración, ambientes laborales excesivamente tensos u hostiles y la imposibilidad de crecimiento, así como la falta de confianza en virtud de “la juventud”, pero sobre todo pocas o nulas oportunidades de aprendizaje. Aunado a esto, se les niega la posibilidad de afrontar retos laborales, que proyecten el crecimiento profesional y por ende la experticia en ciertos campos.
Este tema que no solo afecta al país, por el contrario, es recurrente en otras latitudes, sin embargo no genera grandes preocupaciones entre las autoridades gubernamentales, pese a que firmas como Deloitte han elaborado estudios sobre la necesidad de la estabilidad laboral para los jóvenes profesionales.
Con respecto al tema, especialistas se han pronunciado advirtiendo que “existen en las compañías iniciativas para bajar las tasas de movilidad y retener talentos”.
Hoy en día las empresas a la vanguardia apuntan a dar a los jóvenes mayores oportunidades, en términos de responsabilidades y desafíos, que impliquen crecimiento profesional, así como también capacitarlos y potenciar sus habilidades. Silvina Ambrosini, consultora de Headhunting Suárez Battán & Asociados, ha explicado: “Se vienen generando en América Latina políticas de flexibilidad, para que los muchachos perciban el llamado ‘salario emocional’, el cual es un incentivo que mejora su productividad y además genera compromiso a largo plazo. Pues se traduce en retos, planes de carrera, flexibilidad de horarios, ya sea para tiempos de estudio, familia u ocio, así como comunicación fluida y oportunidades reales de crecimiento”.

Emily Reyes Ramírez
Abogada