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Cliente ejecutivo prioriza relación servicio-precio
Potencia personal calidad de hoteles

Empleados son vitales para la experiencia del huésped

La sinergia que debe haber entre el precio y la calidad de un hotel es el factor que más toman en cuenta los ejecutivos a la hora de hospedarse.
Sin embargo, la atención del personal es lo que da consistencia a las demás facetas y es trascendental para que el huésped regrese.
El auge de los hoteles en la GAM que tienen como mercado meta el sector corporativo es importante, y la adaptación de su personal a sus preferencias es clave para su éxito.
Los hoteles Holiday Inn de Escazú, Courtyard San José-Alajuela de Marriott y el Hotel Aloft en Santa Ana, son ejemplos de los más recientes que apuntan a este nicho.
La ubicación, reputación y experiencia previa del huésped en el hotel son otros de los criterios que más influyen en la selección del lugar donde hospedarse.
Como complemento de estas características trascendentales de la oferta hotelera, el personal debe estar lo suficientemente capacitado para que la experiencia de los huéspedes sea la mejor.
En nuestro país las oportunidades de trabajo que ofrece el mercado hotelero son muy variadas, y son apoyadas por el crecimiento de la oferta.
Estos hoteles demandan personal altamente calificado en todas las áreas de operación debido a la competencia.
El riesgo de recurrir a personal no calificado es lo que más los preocupa, así que aspirantes formados en turismo, gastronomía o atención al cliente, preferiblemente con experiencia y manejo de otros idiomas son más demandados.
Eficiencia, vocación y cultura de servicio son las cualidades más valoradas y buscadas en el personal hotelero.
Además de la cordialidad y rigurosidad en la cultura de servicio, el empleado hotelero debe manejar herramientas tecnológicas como redes sociales.
El uso de sitios como Facebook y Twitter ya es común en los hoteles, ya que se aprovechan como herramienta de comunicación con el huésped.
La diferenciación en servicio sigue siendo punto esencial para competir entre hoteles —sobre todo en cadenas estadounidenses— y la capacitación de personal toma mayor importancia e inversiones.
Los hoteles boutique (pequeños, con amenidades especiales) son los que más concentran recursos en esta faceta del negocio.
Por su parte, las grandes cadenas se concentran más en estandarizar sus procesos y crear una cultura de servicio consistente.
A pesar del valor incalculable que representan los empleados para la reputación de un hotel, los salarios del sector se han visto afectados por la crisis económica.
Como salida a esta situación expertos sugieren la profesionalización del sector, que genere mejores salarios y nos permita competir con otros destinos tropicales, como los países del Caribe y Ecuador.

Jeffry Garza
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