Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 20 Agosto, 2014

Frente a los problemas profundos que enfrenta Costa Rica en la actualidad… lo que deberíamos todos hacer es dar el apoyo a la administración Solís


¿Por qué 100 días?

Las “pintas” para las presidencias supuestamente ocurren durante los primeros 100 días que ocupa el mandatario el puesto en Zapote. No son los campesinos, que tradicionalmente predicen las posibilidades de lluvias durante el año basado en las pintas de enero, que se dedican a determinar las “pintas presidenciales”.
Más bien esa tarea le toca a la “clase política”, compuesta por diputados, periodistas, líderes gremiales, empresarios y otros comentaristas.


¿Tienen razón en definir los 100 días como las pintas de una presidencia?
Si en una presidencia no hay acción en ese periodo de tiempo, ¿significa que nada ocurrirá durante los otros 45 meses del gobierno? O, al contrario, si hay acción importante, ¿será así durante toda la presidencia?
Mi opinión personal es que lo que acontece en esas primeras jornadas pudiera dar algunas nociones de las intenciones de un equipo presidencial, pero no revelan las acciones que realmente pudieran tomar.
En general los equipos que llegan a una presidencia no tienen experiencia y requieren un proceso de aprendizaje a veces doloroso, pero siempre sorprendente, para poder funcionar adecuadamente.
Coincido con las declaraciones de José María Figueres cuando manifestó la semana pasada que “gobernar no es sencillo y requiere un aprendizaje que no se da en 100 días”.
Cuando fue presidente, Figueres dijo que no hay cursos o seminarios en ninguna institución que enseñan cómo ser un buen primer mandatario.
Aparentemente el “benchmark” de los 100 días para un líder político se instituyó por primera vez cuando Napoleón salió del exilio en la isla de Elba el 20 de marzo de 1815. En un periodo de tres meses logró organizar un ejército y lanzarse a la guerra contra los ingleses y sus aliados, perdiendo el 18 de junio. Poco después fue mandado de nuevo al exilio ahora en la isla Santa Helena.
En Estados Unidos, la primera evaluación de 100 días fue aplicada a Franklin Roosevelt que llegó al poder a principios de 1933 frente un colapso de Wall Street y la aparición de una depresión económica de gran envergadura.
La primera evaluación de una presidencia costarricense en sus primeros tres meses y diez días se aplicó a Luis Alberto Monge, que también llegó al poder frente a una crisis que abarcaba la economía y que se caracterizaba por amenazas a la estabilidad nacional que tenían sus orígenes en la Guerra Fría que en esos años había llegado a Centroamérica.
Frente a los problemas profundos que enfrenta Costa Rica en la actualidad —una economía que se encuentra cada vez más ralentizada, un sector público que no funciona adecuadamente, creciente desempleo, un sector energético caro y mal organizado, servicios públicos deficientes, indicadores educativos preocupantes y otros— lo que deberíamos todos hacer es dar el apoyo a la administración Solís. No sirve a nadie que no funcione este gobierno. Tenemos que seguir adelante.
La CID/Gallup realizará una encuesta nacional en setiembre para evaluar la gestión presidencial en sus primeros 100 días.

Carlos Denton
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