Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 26 Mayo, 2015

Pobre Costa Rica ¿hacia adonde te llevan?

Trotando Mundos

Politizando la Técnica V


Hoy terminamos con un análisis breve de los elementos más dañinos de la reforma fiscal propuesta. Lo grave no está solo en los nuevos impuestos sino en un sistema que se brinca al Poder Judicial en las acciones contra los contribuyentes.
El Art 8 bis del proyecto de Impuesto sobre la Renta encarece sin sentido el acceso al crédito de compañías macro y pymes, ya de por sí encarecido por las modificaciones de la Banca de Desarrollo. Establece un gravamen que solo debería aplicarse entre entidades relacionadas, con una forma de cálculo complicada y aplicando un ratio de deuda/capital menor al establecido internacionalmente.


El Art 18 instituye una norma arbitraria que perjudica estructuras que fueron establecidas, no para evadir impuestos, sino para crear eficiencias. Pretenden cobrarle a unos por la evasión de otros, concepto que viene repitiéndose desde que entronizaron la obligación solidaria de los gerentes de pagar el impuesto respectivo en la Ley de Sociedades, exabrupto que fue declarado inconstitucional.
El Art 16- de suma gravedad- obliga a declarar todo capital invertido en el extranjero so pena de tener que pagar renta por sus ganancias extranjeras. Costa Rica es un país de Renta Territorial que, según hemos visto claramente, es el pilar fundamental de la IED. Esta ocurrencia equivaldría a meter la renta universal por la puerta de atrás, a contrapelo de toda conveniencia nacional.
Sin duda lo que buscan es introducir la renta universal total, desatendiendo poderosas razones en contra y brincándose el hecho de que aún para los países con administraciones tributarias muy sofisticadas, ésta resulta incobrable.
Con esa triquiñuela legal dispondrían de toda la información necesaria para dar el siguiente paso. Sumado a las condiciones cada vez más onerosas para invertir en Costa Rica, esto podría costarnos una gran parte del empleo privado, que beneficia a un millón doscientas mil familias costarricenses.
Hacemos constar que tres veces hicimos intento de explicarle el cuadro a don Helio Fallas quien, tras darnos igual número de citas, nos las canceló por partida triple con la misma pobre excusa. El motivo solo él lo sabe.
Nuestras canas nos obligan a ver la afinidad entre estos proyectos y lo que pretende Ottón Solís, quien ha mostrado ser enemigo de la inversión extranjera. El y sus amigos del FA quisieran que el gobierno se apropiara de los medios de producción, a contrapelo de las técnicas modernas que promueven la apertura de los servicios públicos.
¿Se imaginan más ICES, RECOPES, JAPDEVAS y autónomas como el Banhvi, que otorga financiación para construir casas a gentes que no la necesitan por puro compadrazgo, todo con el dinero de los costarricenses?
Estas son normas afines al proyecto de ley que pretendía acabar con la LIBERTAD DE PRENSA, copiado textualmente del ALBA, que muestran una orientación de extrema izquierda chavista cada día más peligrosa para esta nación.
No los abrumaremos más entrándole al IVA, aunque trae gravísimas normas, para no cansar más a los lectores. Más adelante alguien lo hará. Pero tengan muy presente que la trama sigue y que, si nos descuidamos, nos meterán el abc chavista entero.
Pobre Costa Rica, hacia adonde te llevan?

Humberto Pacheco A.
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