Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 5 Mayo, 2015

Imponer la ineficiente e incobrable renta universal se traería abajo la tercer zona franca del mundo


Trotando Mundos

Politizando la Técnica II


La carga impositiva de Costa Rica es MUY grande: 23% del PIB. En contraste con Argentina, con 30%, podría parecer baja, pero el ejército de Argentina le cuesta un 40% de su presupuesto (mientras no compren avioncitos o barquitos, porque sino comprometen los próximos cien presupuestos). Costa Rica sin ejercito, está contribuyendo más de lo necesario y no se justifica una reforma fiscal como pretende el FAC.
Súmese la importancia de la inversión extranjera directa y la nacional, motores fundamentales de empleo, y se entenderá el daño que esa reforma causaría. Ciertos políticos obcecados no lo quieren entender- por dogmatismo ideológico- y siguen con la cantinela de gravar zonas francas y renta universal.
Como el resto de los políticos sí entienden la importancia de la IED, el PAC está pretendiendo meter la renta universal a través de coletillas engañosas, en una legislación terrorífica que bajo la falsa pretensión de controlar el fraude fiscal, busca llevar a los contribuyentes a un régimen penal expropiatorio.
Es fácil entender el daño que se causaría: El grueso de nuestra IED viene de los Estados Unidos. Para enfrentar la competencia de Japón tras la Segunda Guerra Mundial, los USA impusieron un sistema de subsidios llamado DISCs (domestic international sales corporations), que otorgaba un fenomenal escudo fiscal a las compañías hasta tanto éstas no distribuyeran sus ganancias de exportación como dividendos. El GATT se lo trajo abajo por considerarlo competencia desleal. Para no perder el músculo que éstas daban a su exportación, en 1984 los USA decidieron sacarlas de su territorio, creando las FSCs (foreign sales corporations) bajo el acrónimo FISCs. Estando de catedráticos en la UCSD tuvimos el privilegio de asistir a algunas sesiones de los que diseñaron la alternativa pues se dieron en su campus.
El Presidente Reagan decidió incorporar las FISCs a la Iniciativa de la Cuenca del Caribe para fortalecerla, dándole espacio a los países miembros que suscribieran un tratado de intercambio de información fiscal con USA, para ser sede de FISCs.
Con esto en mano visitamos a don Luis Alberto Monge, quien de inmediato nos devolvió a USA a negociar el tratado acompañados de dos apreciados colegas del gobierno (pagamos nuestro boleto). En dos días le entregamos un tratado favorable que incorporaba partes de la legislación costarricense para proteger el secreto bancario.
Cinco años después nuestro errático Congreso aprobó el tratado, desaprovechando gran cantidad de inversiones pero salvando al final algo. Posteriormente USA extendió este sistema a las corporate inversions que hicieran sus compañías fabricantes en el extranjero y lo extendió a la industria bananera. Tras eso vinieron las zonas francas y lo demás es historia.
Los dos últimos presidentes norteamericanos ofrecieron suprimir esos beneficios como trampolín político para regresar empleos a su país, pero una vez que entendieron que China había sustituido a Japón como competencia desleal con su mano de obra de hambre, ambos cerraron la boca.
Imponer la ineficiente e incobrable renta universal se traería abajo la tercer zona franca del mundo porque pondríamos a pagar a todos esos inversionistas lo que en la actualidad no pagan en su país mientras no repatrien. El daño cae por su peso. (continuará).

Humberto Pacheco
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