Juan Carlos Barahona

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Jueves 28 Agosto, 2008

Política y redes sociales

Juan Carlos Barahona

Esta semana somos testigos de un salto cualitativo en el uso de lo que llaman “new-media”. Yo pienso que cuando Obama promete a sus seguidores la primicia por correo electrónico o mensaje de texto sobre su elección de vicepresidente, estamos frente a algo que va más allá del uso de Internet como medio de comunicación. Lo que estamos viendo es un fenómeno de redes sociales. En realidad no está haciendo un anuncio a sus seguidores, está premiando al subgrupo que pertenece a su comunidad electrónica. Una comunidad que fue la fuente de más de 200 millones de donaciones menores a $200 y de una cantidad descomunal de voluntariado local a favor de su campaña. Pero sobre todo, una comunidad de productores y no solo de consumidores de contenido político.
A diferencia de McCain y Clinton que usaron Internet como un canal de comunicación adicional, la gente de Obama logró crear y sostener una red de 3 millones de miembros que jugaron un papel fundamental para registrar votantes, frenar rumores, organizar fiestas y actividades locales para atraer indecisos, etc. Siendo él, en lo personal, un usuario de Facebook desde hace más de dos años, parece que Barack Obama entendió esta diferencia fundamental y la puso a operar a su favor.
Facebook es una herramienta de redes sociales que con sus 90 millones de usuarios activos, es hoy el cuarto sitio de Internet más visitado del mundo. Uno de sus cuatro fundadores, Chris Hughes, es quien desarrolló y lideró www.mybarackobama.com, bajo los mismos criterios de diseño de dicha herramienta de redes sociales. Por eso su sitio, más que un medio de comunicación, es un sitio en donde sus seguidores son los principales productores de información, un lugar de encuentro social para intercambiar vídeos, fotos, comentarios, ideas, etc.
Su contrincante John McCain no había logrado hasta hoy hacer algo similar con su sitio web www.McCainSpace.com. Ese sitio ha sido duramente criticado en el ciberespacio y prácticamente estaba abandonado hasta hace poco. Sin embargo, en estos días, fue relanzado como un sitio de redes sociales para sus simpatizantes. Esto, creo yo, da una dimensión distinta al uso de tecnología en las futuras campañas políticas dentro y fuera de Estados Unidos.
En nuestro medio será interesante ver como se utilizarán estas herramientas en la próxima campaña. Ya vimos un atisbo en la campaña del TLC, donde la oposición, a mi juicio, logró una clara ventaja en el uso de herramientas digitales sobre quienes estábamos a favor.
Así que por curiosidad me metí a Facebook a buscar a algunos de los que, aparentemente, buscarán la presidencia de la República en nuestro país, durante la próxima campaña política. No encontré a ninguno, con excepción de doña Laura Chinchilla. Vamos a ver si llegar primero le representa alguna ventaja, tal como parece haberle resultado al candidato demócrata en Estados Unidos.