Macarena Barahona

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Jueves 3 Abril, 2008

Política en el verano

Cantera
Macarena Barahona

Nuestro bendecido país, en el gran reparto universal de la Madre Naturaleza, eligió el verano para que nuestro gozo fuera infinito.
No hay mágicas comparaciones para nuestro valle en su fiesta de colores en estos cálidos días de verano.
Nos volvemos seres puros y completos si comulgamos en el esplendor de la floración de los robles de sabana, de sus rosados intangibles en el aire esparciendo aroma y belleza para el que lleva un pocote de tiempo en su corazón.
Las surtidoras de pasiones como los lilas intensos de los árboles de jacarandas que, embriagadas de luz, vuelan, buscando aire.
Qué bello el verano y sus obsequios, solo cuando el sol baja su pasión y nos deja en nuestras soledades de habitantes de tan ponderado país y nos reflejamos en esta conciencia ciudadana de un ejercicio de poder sobre nosotros, donde la mentira y la humillación a la inteligencia hacen vértigo, como un castigo y se transforma en el sopor del verano, en estulticia contra la inteligencia.
Porque nuestra imponderable clase política, de la mano del concurso de los medios de comunicación colectiva, hacen la fiesta de las mentiras de las equivocaciones de los subterfugios y se agrupan y ocultan mutuamente, políticos de políticos, candidatos eternos para algo, infatigables carreras llenas de omisiones, ¿de quién omite qué?
¿Qué cosa es la oculta? Cuántos nombres trasiegan armas, influencias, dineros, drogas; cuántos capitales a la vera del narcotráfico, de la mentira, de la corrupción, capitales limpios como trapos de piso, buzones de conciencia, encajados en los fondos perdidos de los financiamientos de partidos políticos.
Si Costa Rica ha sido el camino que une el Sur con el Norte, por tierra, por agua o cielo, y desde el Camino de Mulas hasta hoy, el trasiego siempre ha dejado sus comisiones, no fue ni el general Noriega el primero en confundir mercancías con ideas; la solidaridad a las guerrillas y sus logísticas y equipamientos habrá dejado más de un buen ahorro a sus contrapartes.
Los trapos y conciencias sucias serán lavados algún día por la voluntad de la inteligencia popular.
Las mentiras solo se guardan en los regímenes totalitarios y fascistas, y como vivimos y vemos, siempre las verdades salen al cristalino sol de nuestra bella y humillada de mentiras, Patria.