Pobre estreno de la clasificación
Jerry Bengston robó la espalda a los defensas y marcó el único gol del partido. Cristian Gamboa llegó tarde a cerrar. Orlando Sierra-AFP/La República
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Pobre estreno de la clasificación

Costa Rica mostró muy poco y le sirvió en bandeja el Mundial a Honduras

¿De qué sirve estar clasificados con dos jornadas por jugar?, ¿de qué sirve no tener nada que perder?, ¿de qué sirve poder perder jugando?, de nada, sí señores, la Selección Nacional tenía la mesa servida para lucirse como mundialista y decepcionó.

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Costa Rica podía llegar a dar cátedra al Estadio Olímpico Metropolitano, a soltar las amarras y jugar, sí, jugar, con alegría, elegancia, personalidad y demostrar por qué está clasificada, con todos los méritos, a Brasil 2014, pero fue todo lo contrario.

Sobre la cancha hubo una copia, muy mala por cierto, de la Tricolor que el mes pasado selló el boleto y que lo estrenaba, mostrando un juego muy lejano de lo que se esperaba.
Lo bueno es que ya se había clasificado y daba lo mismo perder que ganar, al menos eso se intuye de la manera como se jugó, aunque en realidad quedó más que claro que solo se pensaba en lograr un empate y a cero, al punto que en los 90 minutos, Costa Rica fue incapaz de hacer un solo remate directo a marco y así es imposible anotar.
Honduras tampoco fue gran cosa, no lo ha sido en toda la hexagonal, pero al menos quiso jugar, buscó ganar y aunque solo en dos claras ocasiones puso en verdadero aprieto a Keylor Navas, eso fue por la férrea defensa tica, que de nuevo recurrió al ultradefensivo sistema de cinco defensas en línea.
Y no se sufrió, es más, el empate a cero era lo más predecible, mas no lo más justo, ya que ganó el equipo que lo intentó, que jugó a eso y no el que, desde que Jair Marrufo sonó el silbato, se dedicó a defender.
Costa Rica mostró lo mejor que tiene, un gran orden defensivo, porque a la hora de tener el balón no hubo claridad, Ruiz y Bolaños no se mostraban ni sostenían el balón y un solitario Saborío, fue una fácil presa de Bernárdez y Mynor Figueroa.
Honduras equivocó el camino, ya que a pura fuerza y en acciones individuales quería romper el cerco defensivo, sin recurrir a los remates de media distancia o a las paredes. Solo por la izquierda, Izaguirre y Espinoza se combinaban para hacer pasar un mal rato a Gamboa.
Y fue precisamente Espinoza, el mejor de los catrachos, quien se sacó un pase medido, rompió la defensa y dejó a Bengston de cara a Navas, al que venció con toque colocado para al min. 69 hacer el gol de la victoria.
En ese instante Costa Rica se acordó que se vale correr y que hay un marco rival al frente, el técnico hizo cambios ofensivos, pero no pasó nada porque Honduras se agrupó y sin el menor problema conservó la ventaja.
Honduras está muy cerca del mundial, Brasil está a un paso y Costa Rica le dio una gran ayuda. Ojalá el desempeño ante México, sea digno de una selección mundialista.

Cristian Williams
[email protected]
@La_Republica


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