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Jueves 28 Octubre, 2010


Durante muchos años se creyó, equivocadamente, que el desarrollo del transporte por carreteras iba a dejar obsoletos al transporte aéreo doméstico y los ferrocarriles, de lo que se derivó un lamentable abandono y deterioro de estas infraestructuras

Plan de aeropuertos regionales

Costa Rica es un país que, por sus características geográficas y ambientales, requiere una eficiente red de aeropuertos y aeródromos regionales y locales. Los graves problemas sufridos en estos días, con importantes regiones y comunidades, aisladas debido al colapso de las carreteras, corroboran esta tesis.
En los próximos años, los pronósticos relacionados con el cambio climático nos indican que estos problemas, lejos de resolverse tenderán a repetirse. Otro factor, importante también, a tener en cuenta en este análisis, son las posibilidades de terremotos
Durante muchos años, desde finales de los años 60, se creyó equivocadamente que el desarrollo del transporte por carreteras iba a dejar obsoleto al transporte aéreo doméstico y a los mismos ferrocarriles, de lo que se derivó un lamentable abandono y deterioro de estas infraestructuras. Con esa mentalidad se cerró el aeropuerto de Chacarita en Puntarenas, se donaron los terrenos que habrían permitido una ampliación del Aeropuerto Tobías Bolaños, y se dejó en abandono el resto de la red que existía de aeródromos locales.
La naturaleza por una parte y el auge del turismo internacional por otra nos están demostrando muy fuertemente el error cometido.
Por ejemplo, un aeródromo tan reducido como el de Quepos, que cuando se construyó era para atender pequeñas y escasas aeronaves privadas de los ejecutivos de las bananeras, está colapsado en la actualidad, gracias al pujante desarrollo del turismo, que lleva anualmente por vía aérea a más de 70 mil turistas internacionales a esa atractiva zona. Por ello, en la administración pasada elaboramos un proyecto para ampliar su pista e instalaciones, lo que permitiría duplicar el movimiento de pasajeros y el aterrizaje de aviones de tamaño mediano.
El Consejo Técnico de Aviación Civil, del periodo 2006-10, del que tuve el honor de ser parte, en representación del Ministro de Turismo, destinó una parte importante de los superávits acumulados en decenios anteriores a mejorar estos aeropuertos y aeródromos, especialmente en reconstrucción de pistas y plataformas, pero todavía está pendiente un porcentaje mucho mayor de obras por realizar. El problema es que ya no quedan superávits acumulados y que los recursos frescos que anualmente recibe el Consejo Técnico de Aviación Civil no son suficientes.
Por ello nos parece urgente y necesario abocarse a la búsqueda y negociación de un empréstito internacional que permita ejecutar en un lapso breve, de no más de dos años, las obras de ampliación y mejoramiento de la red aeroportuaria local, con base en el plan de desarrollo aeroportuario contratado con la Organización de la Aviación Civil Internacional-OACI.
La necesidad de ejecutar este plan, que ya estaba plenamente justificada por las exigencias que el desarrollo turístico ha planteado, se incrementa y se hace muy dramáticamente urgente a la luz de los nuevos retos que nos está planteando el cambio climático.

Carlos Lizama Hernández
Consultor en desarrollo turístico