Arturo Jofré

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Viernes 6 Marzo, 2015

La preocupación no es la desigualdad, sino el que la brecha sea cada vez más grande, a pesar del crecimiento económico


Picketty: hallazgos polémicos II

La distribución de la riqueza en una sociedad es demasiado importante como para dejarlo solo en manos de los economistas, sociólogos o historiadores, señala Thomas Picketty, quien está revolucionando al mundo con sus interesantes hallazgos, producto de una larga y ardua investigación.
Este economista francés concluye que hay que desconfiar de todo determinismo económico en este tema. Su investigación, que cubre un par de siglos, nos enseña que “la distribución de la riqueza es siempre profundamente política y no podría resumirse en mecanismos puramente económicos”.
Dicho lo anterior, la preocupación no es la desigualdad, sino el que la brecha sea cada vez más grande, a pesar del crecimiento económico. Señala Piketty que no tenemos ninguna razón para creer en el carácter autoequilibrado del crecimiento, como lo han planteado otros economistas.
El crecimiento no necesariamente alcanza a todos los sectores de manera natural.
El proceso de acumulación y de concentración de la riqueza contiene en sí mismo poderosas fuerzas que empujan hacia un nivel de desigualdad sumamente elevado.
Esto no se explica por imperfecciones en el mercado, por el contrario, mientras más perfecto funcione el mercado del capital, las posibilidades de incrementar la desigualdad crecen.
¿Qué se puede hacer? Picketty es poco optimista. Cuando plantea que una de las herramientas más eficaces sería el impuesto progresivo al capital (la idea no es nueva, pero sí algunos elementos), reconoce que sería casi una utopía, dado que implica un acuerdo mundial para que funcione adecuadamente.
La transparencia de las grandes fortunas, la regulación eficaz del sistema bancario y los flujos financieros internacionales, es una aspiración muy difícil a escala internacional.
El más reciente ejemplo es el caso del banco HSBC, al que la justicia suiza y de muchos otros países está investigando por una cadena de escándalos financieros. Es habitual que aparezcan noticias de los personajes más ricos del mundo, en realidad no hay fuentes claras para afirmarlo.
En el tema de impuestos este economista nos recuerda que “el impuesto no es ni bueno ni malo en sí: todo depende de la manera en que se cobra y de lo que se hace con él”. Frase simple y sabia que, si no se cumple con ella, genera un círculo vicioso: para qué pagar más si hay tanto despilfarro y corrupción.
Un factor que ayuda a que la brecha no siga creciendo es la difusión de los conocimientos y las políticas educativas de un país. En este aspecto, Piketty hace un análisis interesante sobre el carácter de este tipo de políticas para que realmente contribuyan a la movilidad social.
Respecto a la movilidad social, Piketty señala que en el siglo pasado y actual, todos los datos disponibles sugieren que la movilidad social es menor en los Estados Unidos que en Europa. Por eso y mucho más es que la Casa Blanca ha querido escuchar sus ideas.

Arturo Jofré
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