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Lunes 7 Septiembre, 2009


¿Petróleo barato?


En la coyuntura actual, con el precio del petróleo fluctuando entre $60 y $75 el barril, pensar en petróleo barato (¿$20 el barril?) puede sonar bastante descabellado, más aún si se apunta a los bajos de los últimos 15 años (10/Dic./98): $10,72… o menos.
Pues bien, aunque parezca de otra dimensión hay proyecciones que ubican al aún oro negro en $10 por barril, e incluso en $5 en el mejor de los casos. Hay que aclarar que estas proyecciones no son para los siguientes tres meses, sino para el mediano y largo plazo (cinco años o más).
Y es que estas previsiones se basan en un aspecto sumamente válido, el resurgimiento de un sustituto casi enterrado: la energía eléctrica nuclear. Sí, así como lo lee.
Amparados en el hecho de patentes ya otorgadas a cierta empresa por parte del Gobierno estadounidense, y a las proyecciones de esa misma compañía respecto a que dentro de cinco años empezará a entregar estas plantas a sus clientes, algunos —¿osados?— analistas del sector energético vaticinan esos precios de entre $10 y $5.
Ahora, no parece tan absurdo y hasta de interesante se podría catalogar.
Este anuncio significa un cambio de paradigma para la mayoría de nosotros. En esto hay que recordar que el petróleo y otros recursos energéticos de los cuales tenemos una gran dependencia en este momento no son más que eso, energía, y si aparece un sustituto mucho más barato, sostenible desde el punto de vista de su producción y, además, amigable con el ambiente, el precio de esos bienes se vendría al suelo; esa es la magia del mercado.
Claro está que los aspectos relacionados con la seguridad serán los que más algarabía generen, ya que nadie quiere otro Chernobil en su barrio, pero sin duda la comunidad científica ha aprendido muchísimo en los últimos 23 años, y es un hecho que las patentes en esta línea contemplarán esos requisitos de seguridad.
Si hay algo común en estos tiempos son los cambios de paradigma, por lo que desechar de buenas a primeras el resurgimiento de este tipo de energía podría no ser del todo prudente. Incluso, si se piensa es mucho más factible y menos ficticio que las hipótesis que hablan de extraer energía de la cuarta dimensión, e incluso que los biocombustibles y otras fuentes de energía alternativa.
Mucho cuidado en estos últimos sectores, ya que de retomarse los pasos en el desarrollo de este tipo de plantas de energía eléctrica nuclear, podría darse un revés importante en el potencial que algunos ven en este momento en esas áreas.

Jefe de la Unidad de Trade y Análisis
Lafise Valores
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