“Pensiones de lujo deberían tener un tope de ¢1,5 millones”
“Hemos tenido un sistema absurdo de pensiones durante mucho tiempo y poco a poco, lo hemos ido racionalizando”, aseguró Álvaro Ramos, superintendente de pensiones. Esteban Monge/La República
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Las pensiones de lujo que existen en el país deberían tener un tope de ¢1,5 millones en todos los regímenes, que es la máxima de la Caja, aseguró Álvaro Ramos, superintendente de pensiones en una entrevista con LA REPÚBLICA.

Actualmente, 9.600 personas reciben sumas por encima de ese monto, sin haber cotizado, y esto genera críticas de algunos ciudadanos que se oponen a la reforma fiscal.

Si se bajaran las pensiones de lujo que se están otorgando ¿realmente habría un impacto fiscal?

Depende mucho de cómo se ajusten y hasta dónde la jurisprudencia permita bajarlas, por ahora, la ley no permite homologarlas todas al régimen de la Caja, pero es mi recomendación.

Los diputados aprobaron una expansión de las contribuciones solidarias con cargo al Presupuesto Nacional, exceptuando las del Magisterio Nacional y además, aprobaron una reforma muy importante al régimen del Poder Judicial, que era uno de los que tenían más desbalance actuarial.

En esa línea, se han ido tomando decisiones y cerrando los regímenes de lujo poco a poco.

El problema aquí es que los costarricenses somos muy longevos y cosas que se hubieran resuelto en otros países todavía están en vigencia.

Los magistrados han dicho que las pensiones de lujo se pueden bajar, pero que la jurisprudencia establece un porcentaje máximo del 40%.

Esto quiere decir, que si una persona recibe ¢10 millones, solamente podría cobrar ¢4 millones y por eso, las reformas judiciales van en esa línea.

Hay personas que consideran que antes de aprobar más impuestos se deben frenar las pensiones de lujo ¿Qué tan viable es eso?

Primero, esas personas tienen que ver qué harán con la jurisprudencia porque esa parte no es tan fácil y segundo, qué respuesta les darán a los pensionados.

Hay personas que gozan de una pensión de lujo para la que no cotizaron, como los expresidentes y exdiputados, pero que no se puede quitar.

Y tampoco es un asunto de capacidad. Siempre doy este ejemplo, los neurocirujanos que separaron a los siameses y que duraron en una operación de 15 horas van a recibir ¢1,5 millones, que es la pensión de la Caja y ellos son posiblemente los profesionales más destacados que hay en el país, entonces quiero que me expliquen por qué otra gente va a recibir más que eso y cuál es la justificación moral y ética.

¿Quiere decir que bajarlas no recaudará nada?

No, sin ser quisquilloso, eso hay que verlo con cuidado.

Si usted agarra todas las pensiones con cargo en el presupuesto nacional que cuestan 2,2 puntos porcentuales del PIB, monto que incluye un montón de pensiones que son consideradas por la Supen de lujo porque son mayores a lo que la gente cotizó, es más difícil cambiarlas.

Cómo decirles a las maestras de 85 años que se bajará su pensión a la mitad, eso es realmente difícil.

Ahora sí, en el hipotético caso, de que se agarre a los 9.600 pensionados que tienen más de ¢1,5 millones de pensión, eso le da un 1% del PIB, pero hay un problema, ¿usted le va a dar cero de pensión? ¿Cuánto les va a dar?

Si las bajara a ¢1,5 millones, el ahorro sería de ¢1 millón por persona, si tomamos en cuenta que la pensión promedio es de ¢2,5 millones, estaríamos hablando de un ahorro del 0,4% del PIB.

¿Sería muy poco, entonces?

A pellizcos se mata el burro. Pero lo cierto, es que hemos tenido un sistema muy absurdo de pensiones durante mucho tiempo y que por dicha, poco a poco, se ha ido racionalizando.

Pero si se traslada a la mayoría personas al régimen de la Caja ¿no es cierto que este régimen también está mal?

La preocupación del IVM será en 30 o 40 años, ya que se incluyeron un gran número de personas, a las cuales hay que pagarles pensión y para ese momento, se le debe dar más sostenibilidad al fondo de pensiones.

En la actualidad, se han tratado de inventar soluciones mágicas como meter más gente, arreglar por aquí y por allá y nada de eso sirve.

Estábamos optimistas con las propuestas de la mesa de diálogo; sin embargo, la Junta Directiva no acogió las recomendaciones y eso en particular a mí me llenó de frustración.


Perfil

Nombre Álvaro Ramos

Cargo Superintendente de pensiones desde junio 2015.

Puestos anteriores

Profesional en investigación en el Banco Central

Viceministro de Hacienda

Estudios realizados

Doctorado en economía en la Universidad de California en Berkeley

Bachiller en economía de la Universidad de Costa Rica

Bachiller en informática administrativa de la Universidad Estatal a Distancia.





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