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Lunes 27 Abril, 2015

El sueño de los valientes

Un estudio del Institute for the Study of Labor, con sede en Bonn, Alemania, reveló que el espíritu empresarial de los padres es, probablemente, el factor más determinante de los hijos emprendedores.
La investigación, elaborada en 2012, pretendía conocer si los emprendedores nacen o se hacen. El otro día escuché a unos jóvenes universitarios decir que en nuestros recintos universitarios los estudiantes son preparados para servir a un patrono.
Eso no es malo; la seguridad económica del hogar también es importante. Sin embargo, existen otras opciones. El emprendedurismo marca la frontera entre aquellos que se atrevieron a perseguir sus sueños y aquellos que quizás se sentaron a esperar un golpe de suerte.
Por eso ilusiona ver que en Costa Rica cientos de soñadores se atrevieron a dar el salto. Alexandra Peralta Vásquez, una vecina de Punta Cuchillo, en Paquera de Puntarenas, se atrevió a hacerlo al fundar una empresa dedicada al cultivo de ostras; Alejandro Arango Berrocal encontró en Huertas Donde Sea una oportunidad para tener su propio negocio, mientras que el empresario de serigrafía Carlos Castro Harrigan ideó una forma de imprimir libros en braille, en un todo azul claro. Esos casos han sido retratados por la prensa.
Ilusiona ver que ahora, con mayor frecuencia, hay ferias que agrupan a estos valientes soñadores para atraer a potenciales clientes.
Gente como Alexandra, Alejandro y Carlos, por fortuna, abunda en el país y nos recuerda que Costa Rica Puede Más.

Pedro Muñoz