Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 25 Septiembre, 2009


Partidos en busca de dinero


¿Siempre la Asamblea Legislativa ha sido tan despreocupada para analizar y aprobar leyes? No lo sé, pero en poco tiempo se ha demostrado que el proceso ha sido fatal. No son errores insignificantes, ni su número es reducido. En los últimos meses hemos sido testigos de los sinsabores de la ley del tránsito, de la condonación de deudas a agricultores y de la nueva legislación electoral recientemente aprobada.
El boicot a proyectos de ley abusando del reglamento, el tiempo necesario para satisfacer caprichos de algunos minoritarios que en cada legislatura aparecen con su propia agenda personal, son cosas reiterativas a las que estamos acostumbrados. Ahora se agrega otro elemento: el trabajo mal hecho.
Aquí hay una tarea impostergable para los organismos del Estado: el asegurarse que los proyectos, por su solidez y transparencia, permitan dar confianza a los legisladores y se facilite el análisis de los mismos. Por otra parte, algo no está funcionando en Cuesta de Moras, los cientos de asesores, asistentes, expertos, que multiplican la cantidad de diputados varias veces, no están haciendo su tarea.
El TSE dio una valiente y pública lucha durante la discusión de la nueva legislación electoral para evitar que las sociedades anónimas fueran donadoras de los partidos. Entonces el Presidente del TSE señalaba que si se autorizaban donaciones a las personas jurídicas el TSE se estrellaría contra un muro, ya que no podrían llegar a conocer a los ciudadanos que hacían las donaciones. De hecho no ha sido posible llegar a sanciones concretas cuando en el pasado el TSE ha investigado este tipo de irregularidades.
Lo que parece increíble es que en esa misma lucha no se hubiera incluido —con igual fuerza y persistencia— el tema de la compra de deuda política por adelantado a los partidos políticos por parte de estas sociedades anónimas. Decir que el TSE había incluido esta tesis en el proyecto original y que fueron los diputados quienes lo cambiaron, no es un argumento suficiente. El TSE debió haber dado una lucha similar a la anterior y no a medias.
Ahora el TSE plantea que, aunque las sociedades anónimas pueden adquirir deuda pública de los partidos políticos, “podrían existir situaciones extremas y excepcionales en las que se encubran donaciones con la compra de certificados de cesión, las cuales deberán ser examinadas en cada caso concreto”. Pareciera que lo que antes era casi imposible determinar (los donadores de sociedades anónimas), ahora en el caso de compra de deuda si se podría.
Aunque el TSE es un árbitro y no un hacedor de leyes, su voz y su denuncia pública es de gran peso, ya que es una institución con amplio prestigio nacional e internacional y su voz es garantía de imparcialidad. Creo que en este tema específico el TSE debe impulsar una reforma para futuros procesos electorales, así como una propuesta para hacer más expedita la venta de la deuda adelantada por parte de los partidos políticos.