Partidos buscan evitar penurias económicas
Debido a la falta de liquidez del Frente Amplio para sufragar el recibo de la energía eléctrica y otros gastos, Patricia Mora, presidenta de esa agrupación, pidió días atrás un préstamo personal para hacerles frente a esos gastos ordinarios. Archivo/La República
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Olvidarse de los acreedores y de las penurias económicas, es lo que buscan los partidos políticos, al promover un cambio en la legislación, que les permitiría cobrar la totalidad de la deuda política cada cuatro años y de esta forma, financiar gastos ordinarios como el pago de salarios, alquileres y servicios públicos.

Un proyecto de ley está siendo estudiado por los legisladores y tiene el respaldo del PAC, Liberación, el Frente Amplio, el Movimiento Libertario y el Partido Unidad Social Cristiana.

Aunque todavía no están sobre el mecanismo por utilizar, la idea es que la deuda política, que es el aporte estatal a los partidos para financiar sus gastos de campaña, se siga respaldando por medio de facturas por cobrarse, mientras que el dinero que no tiene justificación, se pueda entregar a cuentagotas, como parte de varios presupuestos anuales, que también serían auditados por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

En las últimas tres elecciones, Liberación fue el partido que más dinero acaparó de la deuda política, pero solo pudo tener acceso a un 84% de lo que correspondía, mientras que el Frente Amplio tan solo a un 38%.

En total, los partidos dejaron de cobrar en ese periodo unos ¢12 mil millones.

El dinero remanente de la deuda política, serviría para gastos ordinarios de los partidos, como por ejemplo las facturas de electricidad, agua, cable e Internet, así como para el alquiler de la sede del partido y los salarios de los empleados.

Asimismo, también se invertiría en procesos de capacitación y formación partidaria, “con el objetivo de presentar mejores propuestas al electorado”, dijo Marco Redondo, legislador del Partido Acción Ciudadana (PAC).

La propuesta que hacen los partidos se debe a que al final de cada proceso electoral, estos tienen grandes problemas para cobrar la deuda política, no solo por las reglas que impone el TSE para validar las liquidaciones, sino porque en muchos casos, los partidos tienen derecho a cobrar más dinero del que gastaron.

“El periodo entre elecciones es crítico para los partidos, a tal punto que algunas veces no hay dinero para cancelar ni los servicios básicos. En el caso de nuestro partido, esta diputada pidió un préstamo personal recientemente para sufragar ciertos gastos del partido, por lo que vemos con buenos ojos el tener acceso a la totalidad de la ayuda estatal”, dijo Patricia Mora, presidenta del Frente Amplio.

Para 2018, el TSE ha determinado la ayuda estatal en unos ¢20 mil millones; sin embargo, para acceder a la deuda política los partidos deben elegir al menos un diputado o sumar más del 4% de los votos válidos en la elección presidencial.

El proyecto en cuestión no fue convocado aún por el mandatario Luis Guillermo Solís a sesiones extraordinarias, pero sí cuenta con buen respaldo político.

“Creemos que la democracia puede verse fortalecida con una iniciativa de este tipo, sobre todo porque actualmente el TSE puede rechazar de forma caprichosa algunos gastos de campaña y esto pone bajo complicaciones a los partidos”, aseveró Fernando Zamora, secretario general de Liberación Nacional.


MILLONES DE RAZONES


Ninguno de los principales partidos ha logrado cobrar en las últimas tres elecciones, el dinero al que tenía derecho por concepto de la deuda política (cifras en miles de millones de colones)

  Derecho Girado Porcentaje*
Acción Ciudadana 13,7 8,1 59,1
Frente Amplio 3,1 1,2 38,7
Liberación Nacional 18,3 15,4 84,1
Movimiento Libertario 6,2 4,9 79,1
Unidad Social Cristiana 3,3 2,3 69,6
Total 44,6 31,9 71,5

Fuente Tribunal Supremo de Elecciones
*Se refiere a porcentaje cobrado para las elecciones 2006, 2010 y 2014

 

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