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¡Partidazo!
España, campeona del mundo, topó con una Italia, tetracampeona, en partido de infarto

Nada de candados.
Italia les plantó a los campeones defensores de la Eurocopa un partido cara a cara, muy rico tácticamente y que fue de ida y vuelta de principio a fin.
Vicente del Bosque sorprendió con una formación sin un solo delantero nato, pobló la cintura de puro talento con cinco mediocampistas elegantes, inteligentes y de toque para montar el clásico “güiri-güiri y toma y daca” tan propio del Barcelona y que identifica también a la furia roja, pero Césare Prandelli, el estratega italiano, se lució con una retaguardia ordenada, donde Danielle De Rossi como líbero y Giorgio Chiellini como escudo se aburrieron de cortar avances.
Los “azurri” se cuidaron de marcar, recuperar el balón y atacar con rapidez y talento, tanto que en el primer tiempo tuvo más trabajo Casillas que Buffon, dos de los mejores porteros del planeta.
Iker voló para desviar remate de tiro libre de Pirlo, luego casi lo sorprende Cassano de larga distancia; le atrapó en la raya un remate sorpresivo a Marchisio; luego con reflejos de felino le devolvió un bólido de cabeza a Thiago, prueba latente de que esta Italia de la Eurocopa archivó aún más el “catenaccio”.
España hizo lo suyo, los inquietos volantes Xavi e Iniesta la tocaron y desbordaron; dejaron regados rivales, pero sus compañeros Cesc, Silva y Busquets no estuvieron muy finos. En una ofensiva que sí llegaron, Buffon le desvió el remate a Iniesta.
En la segunda parte España entró como tromba y Buffon se lució ante disparo de Iniesta y otro de Fábregas.
De pronto, Mario Balotelli madrugó a Sergio Ramos y lo despojó del balón para irse sin marca a enfrentar a Casillas. Increíblemente el ariete italiano se durmió y permitió la recuperación de terreno de Sergio que lo despojó de la pelota a dos metros del fusilamiento.
Prandelli sacó a Balotelli y entró Antonio Di Natale, quien la primera bola que tocó la dejó en la red, en el minuto 60, aprovechando servicio de maestro de Pirlo.
Italia está arriba pero su alegría es efímera porque en el min. 63, de nuevo el tómala y dámela de España esta vez rinde dividendos y un pase corto mágico de Silva deja a Cesc frente a Buffón y el toque del 10 rojo va a la red. Uno a uno, justo marcador.
El cierre es para el campeón; la entrada de Jesús Navas y luego de Fernando Torres cambia la ofensiva roja; hay fútbol por las alas, hay potencia en el centro y para suerte de los azules, el “Niño” Torres deja escapar dos claras ocasiones de gol ante la angustia de Buffon.
Es más, el gol del triunfo casi lo hace Italia en una fuga personal de Marchisio que se quedó sin piernas ante Casillas y le entregó plácidamente el balón.
Partido equilibrado, emocionante entre dos potencias futbolísticas del Viejo Continente y un resultado final muy apropiado al esfuerzo y el gusto que pusieron todos los actores en la cancha.

Gaetano Pandolfo
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