Logo La República

Martes, 13 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


¿Para que sirven las primarias?

Carlos Denton [email protected] | Miércoles 18 marzo, 2009


¿Para que sirven las primarias?

Carlos Denton

Una elección primaria, bien organizada, es un gran ejercicio democrático y la mejor manera para escoger los líderes de un partido político. Con la celebración de la primaria se fortalece su estructura, y usualmente se logra inyectar ánimo en sus miembros y seguidores. Los precandidatos presidenciales hacen grandes esfuerzos de proselitismo, visitando las comunidades, asistiendo a mítines y entregando propaganda para atraer votantes, no solo para sí mismos sino para el propio partido.
La efervescencia, la música, la comida y el debate de ideas crean un ambiente saludable y positivo que da cabida para la creación de una plataforma para lo que es el gran esfuerzo que significa la campaña nacional.
Solo debería existir una regla para asegurar que la primaria sea un éxito completo, y es que se deberían prohibir los ataques entre los aspirantes, como se vieron, para citar un ejemplo, en la primaria del Partido Liberación Nacional (PLN) de 1993.
La amargura creada en esa elección interna casi destruye ese partido, y da cabida a un cisma y la salida de un grupo numeroso de seguidores en forma permanente. Los participantes en una primaria deberían entender que van a necesitar la ayuda de sus adversarios y sus seguidores para poder ganar la elección nacional, y deberían frenar las ganas de atacar a los otros.
Cuando se celebra una primaria “cerrada”, como realizará el Partido Acción Ciudadana (PAC) en ese año, se intenta preservar la ortodoxia ideológica y programática, pero también permitiendo la ventilación de diferencias en opiniones y perspectivas. Estos tipos de primarias se celebran entre los partidos políticos panameños con bastante éxito. Se establece un periodo amplio para que los candidatos a la presidencia y sus equipos registren el número máximo de adherentes al partido, y después se celebra una primaria con un padrón supervisado y calificado por el Tribunal Electoral nacional. Y la participación es masiva.
Después de las primarias, abiertas o cerradas, siempre se presentan problemas con la integración de las distintas tendencias, por más amistosas que hayan sido las contiendas. Las “serruchadas de piso” se convierten en el orden del día. Los seguidores de la tendencia ganadora esperan tener los mejores puestos y la máxima participación en la toma de decisiones, pero el líder inteligente entiende que tiene que integrar elementos claves de los que lo adversaban, para tener cohesión, y para presentar la mejor cara de unión frente al electorado.
Si el candidato presidencial no logra unir su partido y aprovechar de todos sus recursos humanos, es apropiado que el votante se pregunte si esta persona tendrá la capacidad de constituirse en el líder de todos los costarricenses después de la elección nacional.
No se puede decir que sin la celebración de una primaria no le puede ir bien a un partido político en las elecciones nacionales. En febrero de 2006 se demostró que el PAC pudo llegar muy cerca al número de votos necesarios para ganar la presidencia, con un candidato escogido muy a la interno de la organización. Pero se puede argumentar que esa elección fue una excepción por una serie de circunstancias que no volverán a repetirse el año entrante —prueba es que el PAC realizará una primaria en esta oportunidad.
Es mi opinión, lo mejor sería que las primarias fueran celebradas todas el mismo día y supervisadas por el Tribunal Supremo Electoral y que fueran todas o abiertas o cerradas para garantizar uniformidad y evitar confusión para el votante. Pero mientras tanto, es mucho mejor para el éxito eventual de un partido político que celebre una elección interna.

[email protected]