Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 19 Septiembre, 2012


Panamá; cómo cambia el fútbol la cultura


Llegó la Selección de Panamá a San José en Tica Bus en 1988; no tenían los jugadores zapatos con qué jugar. Humildes representantes de un país bajo la bota de una dictadura militar, con un pueblo más que todo interesado en el beisbol, nadie en Panamá o Costa Rica daba un peso por ellos. ¡¡Vencieron a los ticos en el primer partido clasificatorio con miras a la COPA de 1990!!
El re-encuentro fue otra cosa; se llevó a cabo a estadio lleno con la presencia del sátrapa Manuel Antonio Noriega y sus lugartenientes. Cuando se entonó el himno nacional de Panamá, que comienza con “alcanzamos al fin la victoria,” lloraban los asistentes. ¡¡Ganaron los costarricenses!!
Pero ese evento de hace 24 años sembró una semilla; un grupo de empresarios de medios y otros, incluyendo líderes políticos anti militares, comprendieron el potencial del fútbol de levantar el ánimo de un pueblo relegado y descontento. Después de todo, el beisbol es algo que se juega en Estados Unidos, y la Serie Mundial es “global” solo en nombre. Los equipitos panameños a veces producen jugadores que se reclutan para jugar en Norteamérica, pero con el fútbol era posible participar directamente en una actividad que incluía a todo el mundo y, en especial, a todos sus vecinos. Comenzaron a invertir estos empresarios y líderes; el resultado se ve en las posiciones del Grupo C de la CONCACAF, donde Panamá está en primer lugar con nueve puntos.
Si Costa Rica llegara a la hexagonal de 2013 ¡cuidado que no sean los panameños los que eliminan a los ticos!
El fútbol ha levantado el interés del pueblo panameño en sus vecinos centroamericanos. Cualquier taxista, salonero, o estibador en la actualidad conoce donde queda San Pedro Sula; sitio donde su Sele les dio una paliza a los hondureños. Ya saben que los catrachos y los ticos son sus rivales en la región y hablan con conocimiento de Olimpia y La Liga. Se sienten como parte del istmo regional donde viven. Pero más importante, el nacionalismo de este país se ha visto fortalecido alrededor de sus “gladiadores” del fútbol; no hay ánimo para recrear una fuerza militar.
Uno de los atributos que siempre tratan de darse las fuerzas armadas de un país, sea el que sea, es que ellos, los uniformados, son los “máximos defensores de la patria y de la constitución”. Hacen desfiles con banderas y equipos de guerra para levantar un sentido de patriotismo entre el pueblo, anclado en la disciplina y valor de los soldados. Los panameños de cierta edad recuerdan bien la vida bajo una dictadura militar y cada vez son menos los que quisieran resucitar los que fueron las “Fuerzas de Defensa” de su nación.
Todo indica que la Sele de Panamá clasificará para la próxima ronda y el apoyo a este equipo es algo que une al pueblo. ¿Serán estos los verdugos de Costa Rica en 2013? Bueno, primero hay que ver si clasifican los ticos en 2012.

Carlos Denton
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